domingo, 7 de septiembre de 2014

Vía normal a la Grande Ruine (3.765 m, PD) – Macizo de los Écrins

Vía: Vía normal (arista Sureste) a la Grande Ruine – Pointe Brevoort
Zona: Alpes – Macizo de los Écrins (Villar-d'Arène, Francia)
Altura: 3.765 m
Desnivel: 600 m desde el refugio Adèle Planchard
Orientación: Sureste
Dificultad: PD (II y 45º en nieve)
Primera ascensión: 19.07.1873, Meta Brevoort y W. A. B. Coolidge, con los guías Christian Almer, Peter Michel, Christian Roth y Peter Bleuer
Terreno: Glaciar, nieve y roca
Equipamiento: Ruta alpina, sin equipar
Material: Cuerda simple de 30 m, piolet y crampones
Aproximación: Más de 6 h desde el aparcamiento del Pied du Col (Villar-d'Arène) hasta el refugio Adèle Planchard (3.169 m); 1 h más desde el refugio
Descenso: Por la misma ruta de subida
Fecha actividad: 21.08.2014
Cordada: Jose Bermudo y Alba

Croquis de la vía normal a la Grande Ruine: fotografía de la montaña nevada con el itinerario trazado en naranja por el glaciar y la arista Sureste hasta la cima, y un recuadro con los datos de la ruta
Croquis de la ruta

Panorámica de la Grande Ruine nevada con los nombres de sus cimas rotulados sobre la imagen

El entorno
La Grande Ruine se levanta en el corazón del macizo de los Écrins, en el Delfinado francés, entre las cabeceras del Romanche y del Vénéon. Es una montaña bastante aislada, con dos cimas principales: la Pointe Brevoort (3.765 m), la más alta, y el Pic Maître (3.726 m).
Esa posición central la convierte en uno de los mejores miradores del macizo, con La Meije, la Barre des Écrins y, a lo lejos, el Mont Blanc y las Grandes Jorasses. Gaston Rébuffat la calificaba como «le plus beau panorama des Écrins».
A sus pies está el refugio Adèle Planchard (3.169 m), uno de los más altos de los Écrins, guardado en verano y punto de partida de la vía normal.

La vía
La vía normal recorre el glaciar y la arista Sureste de la Pointe Brevoort. Es una ruta fácil y corta, de PD y unos 600 m de desnivel desde el refugio, cuya única dificultad es el corredor de nieve que da acceso a la arista.
Glaciar: a los pocos minutos del refugio se entra en el glaciar superior des Agneaux, que se remonta encordado hasta una pala de fuerte inclinación que deja en el plateau previo a la arista somital.
Rimaya y corredor: una última pala, poco inclinada, lleva a la rimaya. El corredor, de unos 100 m y 45º, queda oculto y hay que hacer una pequeña travesía a la izquierda para encararlo.
Arista Sureste: terreno fácil (II), sin complicaciones, hasta la cima.

Ojo: con el sol la nieve del corredor se ablanda pronto; conviene bajarlo temprano y, si está delicada, asegurando por largos.

Primera ascensión
La cima más alta lleva el nombre de la alpinista estadounidense Meta Brevoort, que la pisó por primera vez el 19 de julio de 1873 junto a su sobrino W. A. B. Coolidge y los guías Christian Almer, Peter Michel, Christian Roth y Peter Bleuer.

Aproximación
Desde el aparcamiento del Pied du Col, pasado Villar-d'Arène, se sigue el GR 54 hasta el refugio de l'Alpe de Villar-d'Arène (2.079 m), en una hora y media. Allí se toma el camino de la derecha, que remonta suavemente el valle y luego se desvía por un sendero de fuerte pendiente que gana los últimos 1.000 m hasta el refugio Adèle Planchard (3.169 m). En total, más de 6 horas y unos 1.500 m de desnivel.

Descenso
Por la misma ruta de subida: arista, corredor (por largos si la nieve está blanda) y glaciar hasta el refugio, y de ahí al valle por el camino de la aproximación.

Crónica de la escalada

En nuestra segunda ascensión del mes de agosto en Écrins, Alba y yo decidimos ir a un objetivo que implique un día de ataque corto, aunque ello traiga consigo una aproximación larga el día antes. Optamos por la Grande Ruine, una cima de 3.765 m, bastante aislada del resto de montañas y con una personalidad propia. Ya el gran Gaston Rébuffat la calificaba como «le plus beau panorama des Écrins!». Nuestra idea es ascenderla por la vía normal, que recorre la arista Sureste. Se trata de una ruta bastante fácil, cuya única dificultad es el corredor de 45º que da acceso a la arista.

Así que aparcamos en el parking que está después de Villar-d'Arène. Desde este seguimos el GR 54 hacia el refugio de l'Alpe, uno de los más antiguos de Écrins, y después tomaremos el que nos lleva al refugio Adèle Planchard, nuestro objetivo de hoy y punto de partida de mañana. La aproximación es muy larga, más de 6 horas, pero el paisaje es precioso y el valle que recorremos nos empalaga de belleza. Por el camino hacemos un reportaje fotográfico de flores de alta montaña, entre las cuales vemos dos bastante raras y en peligro de extinción: el edelweiss y la árnica.

Flor de edelweiss, blanca y aterciopelada, entre la hierba
Edelweiss
Flor amarilla de árnica en un prado de alta montaña
Árnica

Al cabo de una hora y media llegamos al refugio de l'Alpe y tomamos el camino que va a la derecha hacia el Adèle Planchard.

En el sendero del valle, camino del refugio de l'Alpe, con una gran montaña glaciar al fondo

Poste indicador de madera junto al camino, en los prados del valle

Después de ascender de forma suave por el valle pronto nos desviamos y tomamos un sendero de fuerte pendiente que en unos 1.000 m nos lleva al objetivo. La meteo se complica, caen algunas gotas que más tarde se convierten en copos de nieve.

Vista del valle desde el sendero, que gana altura por una ladera empinada de hierba y roca

Subiendo por la pedrera entre la niebla, con neveros y agujas de roca al fondo

Parada en la pedrera, con chaqueta naranja, bajo las torres de roca y con el tiempo cerrándose

En pocas horas el paisaje está totalmente nevado. Llegamos al refugio, donde una televisión francesa está grabando un documental de flores de alta montaña. ¡Qué casualidad!

Paisaje recién nevado junto al refugio Adèle Planchard, con el glaciar y las nubes bajas

Interior del refugio Adèle Planchard, con varias personas en el comedor

Nos levantamos a las 5:00 h y a las 5:50 h salimos con las primeras luces. La meteo es espléndida y no hace frío. A los pocos minutos entramos en el glaciar y nos ponemos los crampones. La traza de días anteriores apenas se ve por la nevada reciente.

Avanzando por el glaciar al amanecer, siguiendo una traza casi borrada por la nieve reciente

Amanecer sobre las cimas de los Écrins desde el glaciar

Afrontamos una pala de fuerte inclinación para llegar al plateau previo a la arista somital.

Plateau de nieve bajo la cima rocosa y rojiza de la Grande Ruine

La Barre des Écrins al amanecer, vista desde las palas de nieve de la Grande Ruine
La Barre des Écrins

Subiendo por la pala de nieve, con la huella marcada en la pendiente

Primeros rayos de sol sobre las montañas nevadas de los Écrins

Última pala antes de pasar la rimaya, poco inclinada y fácil.

Subiendo encordados la última pala de nieve antes de la rimaya

Ladera rocosa de la Grande Ruine y, al fondo, sobre un mar de nubes, el Mont Blanc y las Grandes Jorasses
El Mont Blanc y las Jorasses al fondo

Pala de nieve bajo la arista, con una gran cima glaciar de los Écrins al fondo

El corredor de acceso a la arista, de unos 45º y 100 m, está oculto, y es precisa una pequeña travesía a izquierda para encararlo.

En el corredor de nieve de acceso a la arista, entre paredes de roca

El corredor de nieve de 45º que da acceso a la arista Sureste

Una vez en la arista no hay complicaciones y solo queda disfrutar.

En la arista Sureste de la Grande Ruine, camino de la cima

Tramo final de la arista hacia la cima de la Grande Ruine

En la cima de la Grande Ruine (3.765 m), con las montañas de los Écrins alrededor

La Meije vista desde la cima de la Grande Ruine
La Meije

La bajada la realizamos por la ruta de ascenso.

Panorámica desde lo alto de la Grande Ruine, con cadenas de montañas hasta el horizonte

Inicio del descenso por la arista Sureste de la Grande Ruine

Bajando por la arista hacia el corredor

La nieve por el corredor está ya algo delicada y bajamos por largos.

Descenso del corredor de nieve asegurando por largos

Bajando por el corredor, con la nieve ya blanda

Últimos metros del corredor antes de volver al glaciar

De vuelta en las palas de nieve sobre el glaciar

Ya en el glaciar es tiempo de relajarse y bajar con tranquilidad al refugio.

Bajando por el glaciar hacia el refugio Adèle Planchard

Un abrazo a tod@s,
Jose

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Arista Sur al Rateau Este (3.809 m, AD-) – Macizo de los Écrins

Vía: Arista Sur al Rateau Este
Zona: Alpes – Macizo de los Écrins (Saint-Christophe-en-Oisans, Francia)
Altura: 3.809 m
Desnivel: 1.150 m
Orientación: Sur
Dificultad: AD- (III+ y 60º en nieve)
Exposición: S2
Primera ascensión: Rateau: 11.07.1873, W. A. B. Coolidge y Christian Almer (por la vertiente sureste); arista Sur: 03.07.1876
Terreno: Roca, nieve y glaciar
Equipamiento: Ruta alpina, sin equipar (reuniones en la Brecha de Rateau)
Material: Cuerda simple de 30 m y cordino para rápel, piolet y crampones
Aproximación: 3 h 30 min desde Saint-Christophe-en-Oisans hasta el refugio de la Selle; 2 h más desde el refugio hasta la Brecha de Rateau
Descenso: Por la misma ruta de subida, con rápeles en la Brecha y en el muro de nieve, hasta el glaciar y el refugio
Fecha actividad: 18.08.2014
Cordada: Jose Bermudo y Alba

Croquis de la arista Sur del Rateau Este: fotografía de la montaña con el itinerario en naranja desde la Brecha de Rateau (3.235 m) hasta la cima (3.809 m), con grados y pendientes, y un detalle de la brecha
Croquis de la vía

El entorno
El macizo de los Écrins, en el Delfinado francés, es uno de los territorios más salvajes de los Alpes: no hay teleféricos, las aproximaciones son largas y la afluencia es mucho menor que en el Mont Blanc.
El Rateau es una larga cresta de unos 1.000 m, orientada de oeste a este, con la cima Este a 3.809 m. Cae con fuerza hacia el norte sobre La Grave y el valle del Romanche, mientras que por el sur se accede desde el valle de Saint-Christophe-en-Oisans (Isère).
El refugio de la Selle (2.672 m), guardado en verano, está encaramado a unos 150 m de un glaciar en retroceso y es la base habitual para esta cima.
La Brecha de Rateau (3.235 m) es la llave de la arista Sur y desde la cima se ven La Meije, el Mont Blanc y las Grandes Jorasses.

La vía
La arista Sur es la ruta normal del Rateau Este: un itinerario mixto de roca, nieve y glaciar, de AD- (III+ y nieve a 60º) y unos 1.150 m de desnivel desde el refugio. Pese a su fama de ruta sencilla, el acceso a la cresta a través de la Brecha es delicado.
Glaciar de la Selle: desde el refugio, una hora hasta el glaciar, poco peligroso y con apenas grietas, aunque conviene ir encordado, y otra hora hasta la rimaya que da acceso a la Brecha.
Brecha de Rateau: unos 80 m entre el II y el IV, por la derecha. Unos metros de II–III hasta una R, un destrepe delicado (se salva en un pequeño rápel de 5 m), una placa de IV con regletas y un bloque empotrado hasta otra R, un tramo roto fácil y un muro de nieve de 60º hasta el collado (3.235 m).
Arista Sur: primero una placa tumbada de unos 100 m y luego una arista más afilada y aérea (II–II+), que se hace al ensamble, en una hora y media aproximadamente.
Arista nevada y cima: una arista nevada amplia y sin dificultades (40º), una travesía algo expuesta, una antecima y la rampa final (30º), que acaba rocosa (II+).

Ojo: la Brecha es bastante más exigente de lo que indican algunas guías, que la califican de fácil; conviene llevar cuerda y cordino para asegurar y rapelar.

Primera ascensión
El Rateau se ascendió por primera vez el 11 de julio de 1873, por la vertiente sureste, con W. A. B. Coolidge y el guía Christian Almer. La arista Sur se siguió el 3 de julio de 1876.

Aproximación
Desde Saint-Christophe-en-Oisans se remonta el valle por la margen derecha hasta el refugio de la Selle (2.672 m), en unas tres horas y media; a la izquierda se ven las cascadas que en invierno escalan multitud de alpinistas. Desde el refugio sale el camino hacia el glaciar de la Selle, que se cruza hasta la rimaya bajo la Brecha de Rateau (unas 2 h).

Descenso
Por la misma ruta de la subida: arista nevada y arista Sur hasta el collado, rápel del muro de nieve y de la Brecha hasta el glaciar de la Selle, y de ahí al refugio y al valle.

Crónica de la escalada

En mi tercera semana en los Alpes, esta vez con Alba, decidimos ir a los Écrins, territorio más salvaje y menos masificado que otros lugares como el Mont Blanc. Aquí los teleféricos brillan por su ausencia y las aproximaciones suelen ser largas, el ambiente es más salvaje y el alpinismo o el montañismo se vuelven más auténticos. Después de un día de aclimatación en una cima cercana a La Grave, nos ponemos como objetivo un pico en principio no muy difícil, el Rateau Este, de 3.809 m.

La ruta normal, la arista Sur, no ofrece dificultades, no obstante su acceso a través de la Brecha de Rateau es delicado y requiere una escalada de unos 80 m entre el III y el IV y una breve rampa de 60º. Luego la cresta es preciosa, y las rampas finales de nieve nos conducen a una cima de vistas increíbles.

Fotografía del Rateau Este con la ruta de la arista Sur marcada en rojo sobre el glaciar y la brecha
Ruta vista desde la vertiente de ataque

Salimos a media mañana de Saint-Christophe-en-Oisans. La aproximación al refugio de la Selle es de unas tres horas y media a lo largo del Vallon del Diable. A la izquierda se ven las cascadas que en época invernal son escaladas por multitud de alpinistas. Al cabo de tres horas ya vemos nuestro objetivo, así como el refugio, encaramado como casi todos a unos 150 m de un glaciar en retroceso.






Salimos al día siguiente del refugio a las 5:00 h, para tomar el camino que conduce al glaciar de la Selle. Al cabo de una hora llegamos al glaciar. Aunque el glaciar es muy poco peligroso y apenas hay grietas, nos encordamos. En otra hora llegamos a la rimaya que da acceso a la brecha de Rateau, la cual nos da la llave para acceder a la arista Sur.




Ya más cerca observo que no va a ser tan fácil como me habían dicho en el refugio. Solo me he llevado una cuerda de 20 m y nada de material. Veo una cordada que ataca la brecha por la izquierda. Nosotros optamos por entrar por la derecha, según consejo del guarda. Subo unos metros en II y III hasta una R. Viene un destrepe delicado que salvamos en pequeño rápel de 5 m. Ahora una placa de IV con regletas y un bloque empotrado hasta otra R. Y en el libro que leí le daban F de “Facile” !... A continuación un tramo roto fácil y luego un pequeño muro de nieve a 60 grados para llegar al collado, a 3.235 m.




Encaramos la cresta sur, que al principio es una placa tumbada durante unos 100 m. Más tarde deviene una arista más afilada donde la progresión al ensamble se impone. El ambiente es maravilloso.






Al cabo de una hora y media salimos de la cresta y encaramos la arista nevada, amplia y sin dificultades.



Llegados a una plataforma, Alba me comenta que no puede más. Pienso que debe ser la aclimatación. No insisto más, me desencuerdo y voy solo a por la cima. Lo que viene ahora es un tramo de travesía algo expuesto. Después alcanzo una antecima y me dirijo a la rampa somital, que al final se hace rocosa. En la cima estoy solo, pues la pareja de franceses que nos precedía ya ha empezado a bajar.





Cresta rocosa con nieve y, al fondo, la silueta de La Meije
La Meije al fondo

Bajo rápidamente y aprovecho para que los franceses me hagan una foto.



Horizonte lejano con el macizo del Mont Blanc y las Grandes Jorasses sobre montañas pardas
El Mont Blanc y las Jorasses al fondo

Plataforma nevada de la arista, con un resalte rocoso y montañas al fondo
Al fondo, la plataforma donde está Alba



Toca encordarse y descender por la ruta de subida. Y a disfrutar otra vez del paisaje y del ambiente.





Una vez llegados al collado rapelamos el murito de nieve y aprovechamos para rapelar por las cuerdas que unos franceses muy amablemente se han ofrecido a compartir.







Una vez en el glaciar, lo más delicado ha pasado. Tiempo para tomar algo en el refugio y para descender otra vez al pueblo.


Un abrazo a tod@s,
Jose