Zona: Pedraforca – Cara Sur
Longitud: 170 m
Dificultad: MD+ 6b+ (6a)
Exposición: S1+
Orientación: Sur
Primera ascensión: Marc Cuesta y Jose Bermudo (desde abajo, octubre 2015)
Tipo de roca: Caliza
Equipamiento: Equipada con bolts, 9 pitones y un puente de roca
Material recomendado: 14 cintas, camalot nº 1 opcional
Fecha actividad: Del 10.10.2015 al 07.11.2015 (apertura); primera integral el 07.11.2015
Cordada: Jose Bermudo y Marc Cuesta
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| Trazado de la vía en la cara sur |
Crónica de la apertura
Cuando Marc me propone abrir una nueva vía en la cara sur del Pedraforca, no lo pienso dos veces y acepto el reto. Mi compañero es un escalador con experiencia en aperturas desde abajo, y ha vislumbrado un itinerario por un tramo de la zona este de la pared, a la derecha de la Supercrack, del incombustible Luichy. La idea es escalar dos largos hasta el gran diedro/techo diagonal, flanquear en otros dos largos y superar el techo por su punto más débil en otro largo, con el objetivo de obtener una vía de dificultad moderada. Si el diedro no es factible o resulta poco atractivo, siempre podremos seguir recto, obteniendo una vía más directa, pero seguramente más difícil.
Así que entra octubre y el día 10 iniciamos la bonita aproximación a la cara sur. Hoy observaré cómo Marc abre el primer largo y aprenderé como neófito en la materia. Al cabo de hora y media llegamos a lo que tiene que ser el pie de vía, característico porque se sitúa en medio de la gran media luna tumbada. Marc va progresando poco a poco, aquí un bolt, allá un pitón. Al cabo de 40 m llega a la pequeña feixa, la única discontinuidad del recorrido, y monta reunión. De segundo disfruto con el largo: un par de pasos algo difíciles, de V+/6a, y el resto fácil. Arriba, unos canalizos le dan el toque particular. Después Marc me pasa toda la artillería y empiezo el segundo largo, con una pequeña travesía a buscar terreno escalable. Cuando llevo apenas 3 bolts se acaba la segunda batería. Es suficiente por hoy. El segundo largo se prevé duro y difícil, pero estamos contentos.
La escalada nos va a ocupar los siguientes tres fines de semana, con el consiguiente madrugón a las 5:00 y parada en la gasolinera de Saldes a desayunar, donde cada sábado nos recibe el familiar «¡Hola guapuuus!» de la chica del bar. El segundo día sólo da para acabar el segundo largo, laborioso de abrir, con pocas fisuras para colocar friends o pitonar. Queda finalmente una tirada de continuidad, muy mantenida en 6a pero con buena presa, con un primer tramo de al menos 6b, aunque no obligado. Lo que vemos a la derecha, por donde en principio iba a ir el tercer largo, se ve poco interesante y muy salvaje; hacia la izquierda, en cambio, el largo siguiente se ve más vertical y difícil. No hace falta decir nada más: dejamos la variante de la derecha para otra cordada futura con ganas de más guerra.
Tercer día y tercer largo. No es tan difícil como el segundo, pero abrirlo me cuesta un mundo por las hierbas y las lajas existentes. Subo bastante acojonao, y el susto no me lo quita nadie cuando tengo un buen vuelo al salirse un friend en una laja expansiva y me aguanta un fisurero en el gendarme que al final quedó indultado, después del «nido». Marc, de segundo, efectúa una buena limpieza de lajas y de vegetación. Al final queda un largo que no tiene desperdicio: mantenido en 6a con un breve tramo de 6b, con buen canto, una travesía inicial espectacular, una segunda travesía por el «nido» y un diedro final vertical con todo el patiazo debajo.
El último día nos acompaña Juan «Sin miedo» Lazo para echarnos una mano en los dos últimos largos. Yo aprovecharé para seguir con mis labores de jardinería en el tercero, echando también abajo los últimos bloques peligrosos. El cuarto largo se lo curra Marc con solvencia. Se desarrolla por placa y ha salido muy bonito, limpio y directo; el paso más difícil está al inicio y bien podría ser 6a+. El quinto y último largo aprovecha una fácil placa que remonta hacia la salida, donde encontramos el camino de bajada.
La primera integral de Veintegenarios la hacemos el fin de semana siguiente, donde aprovechamos para encadenar toda la vía y acotar cada largo. Aunque nos conocemos ya la aproximación de memoria, me vuelvo a maravillar de las formas y las paredes de esta fantástica montaña. Qué bonic i quin somni és el Pedraforca!
Cuando Marc me propone abrir una nueva vía en la cara sur del Pedraforca, no lo pienso dos veces y acepto el reto. Mi compañero es un escalador con experiencia en aperturas desde abajo, y ha vislumbrado un itinerario por un tramo de la zona este de la pared, a la derecha de la Supercrack, del incombustible Luichy. La idea es escalar dos largos hasta el gran diedro/techo diagonal, flanquear en otros dos largos y superar el techo por su punto más débil en otro largo, con el objetivo de obtener una vía de dificultad moderada. Si el diedro no es factible o resulta poco atractivo, siempre podremos seguir recto, obteniendo una vía más directa, pero seguramente más difícil.
Así que entra octubre y el día 10 iniciamos la bonita aproximación a la cara sur. Hoy observaré cómo Marc abre el primer largo y aprenderé como neófito en la materia. Al cabo de hora y media llegamos a lo que tiene que ser el pie de vía, característico porque se sitúa en medio de la gran media luna tumbada. Marc va progresando poco a poco, aquí un bolt, allá un pitón. Al cabo de 40 m llega a la pequeña feixa, la única discontinuidad del recorrido, y monta reunión. De segundo disfruto con el largo: un par de pasos algo difíciles, de V+/6a, y el resto fácil. Arriba, unos canalizos le dan el toque particular. Después Marc me pasa toda la artillería y empiezo el segundo largo, con una pequeña travesía a buscar terreno escalable. Cuando llevo apenas 3 bolts se acaba la segunda batería. Es suficiente por hoy. El segundo largo se prevé duro y difícil, pero estamos contentos.
La escalada nos va a ocupar los siguientes tres fines de semana, con el consiguiente madrugón a las 5:00 y parada en la gasolinera de Saldes a desayunar, donde cada sábado nos recibe el familiar «¡Hola guapuuus!» de la chica del bar. El segundo día sólo da para acabar el segundo largo, laborioso de abrir, con pocas fisuras para colocar friends o pitonar. Queda finalmente una tirada de continuidad, muy mantenida en 6a pero con buena presa, con un primer tramo de al menos 6b, aunque no obligado. Lo que vemos a la derecha, por donde en principio iba a ir el tercer largo, se ve poco interesante y muy salvaje; hacia la izquierda, en cambio, el largo siguiente se ve más vertical y difícil. No hace falta decir nada más: dejamos la variante de la derecha para otra cordada futura con ganas de más guerra.
Tercer día y tercer largo. No es tan difícil como el segundo, pero abrirlo me cuesta un mundo por las hierbas y las lajas existentes. Subo bastante acojonao, y el susto no me lo quita nadie cuando tengo un buen vuelo al salirse un friend en una laja expansiva y me aguanta un fisurero en el gendarme que al final quedó indultado, después del «nido». Marc, de segundo, efectúa una buena limpieza de lajas y de vegetación. Al final queda un largo que no tiene desperdicio: mantenido en 6a con un breve tramo de 6b, con buen canto, una travesía inicial espectacular, una segunda travesía por el «nido» y un diedro final vertical con todo el patiazo debajo.
El último día nos acompaña Juan «Sin miedo» Lazo para echarnos una mano en los dos últimos largos. Yo aprovecharé para seguir con mis labores de jardinería en el tercero, echando también abajo los últimos bloques peligrosos. El cuarto largo se lo curra Marc con solvencia. Se desarrolla por placa y ha salido muy bonito, limpio y directo; el paso más difícil está al inicio y bien podría ser 6a+. El quinto y último largo aprovecha una fácil placa que remonta hacia la salida, donde encontramos el camino de bajada.
La primera integral de Veintegenarios la hacemos el fin de semana siguiente, donde aprovechamos para encadenar toda la vía y acotar cada largo. Aunque nos conocemos ya la aproximación de memoria, me vuelvo a maravillar de las formas y las paredes de esta fantástica montaña. Qué bonic i quin somni és el Pedraforca!
El entorno
La cara sur del Pedraforca es una gran pared de caliza con vías clásicas y modernas de varios largos. Veintegenarios se sitúa en la zona este, a la derecha de la Supercrack de Luichy, y su pie de vía queda en medio de una gran media luna tumbada, muy característica.
La cara sur del Pedraforca es una gran pared de caliza con vías clásicas y modernas de varios largos. Veintegenarios se sitúa en la zona este, a la derecha de la Supercrack de Luichy, y su pie de vía queda en medio de una gran media luna tumbada, muy característica.
La vía
Veintegenarios consta de 5 largos y unos 170 m de desarrollo. Empieza con un largo de unos 40 m hasta la pequeña feixa, la única discontinuidad del recorrido, con un par de pasos de V+/6a y unos canalizos en la parte alta. Sigue con un segundo largo de continuidad, muy mantenido en 6a con un primer tramo de al menos 6b, y un tercero de 6a con un breve tramo de 6b, con travesías espectaculares y un diedro final vertical muy aéreo. El cuarto discurre por una placa limpia y directa, con el paso clave al inicio (6a+), y el quinto remonta una placa fácil hasta la salida. Está equipada con bolts, 9 pitones y un puente de roca, con posibilidad de completar con friends en alguna fisura.
Veintegenarios consta de 5 largos y unos 170 m de desarrollo. Empieza con un largo de unos 40 m hasta la pequeña feixa, la única discontinuidad del recorrido, con un par de pasos de V+/6a y unos canalizos en la parte alta. Sigue con un segundo largo de continuidad, muy mantenido en 6a con un primer tramo de al menos 6b, y un tercero de 6a con un breve tramo de 6b, con travesías espectaculares y un diedro final vertical muy aéreo. El cuarto discurre por una placa limpia y directa, con el paso clave al inicio (6a+), y el quinto remonta una placa fácil hasta la salida. Está equipada con bolts, 9 pitones y un puente de roca, con posibilidad de completar con friends en alguna fisura.
Aproximación
Aproximación de 1 h 20 min hasta el pie de vía, situado en medio de la gran media luna tumbada.
Aproximación de 1 h 20 min hasta el pie de vía, situado en medio de la gran media luna tumbada.
Descenso
Se baja caminando por el camino de bajada que se encuentra a la salida de la vía.
Se baja caminando por el camino de bajada que se encuentra a la salida de la vía.
Algunas fotos de la actividad:
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| Descenso caminando |
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose
















