sábado, 18 de agosto de 2018

Cresta de Cregüeña (750 m, AD+) al Pico Maldito (3.350 m) – Maladeta

Vía: Cresta de Cregüeña al Pico Maldito
Zona: Pirineos – Macizo de la Maladeta (Benasque, Huesca)
Cima: Pico Maldito, 3.350 m
Longitud: 750 m de cresta aprox. (1.500 m de desnivel acumulado desde el Puente de Coronas)
Dificultad: AD+ (paso de IV en la Aguja Haurillon; resto II-III)
Exposición: S2
Orientación: Cresta S-N, entre las vertientes de Cregüeña (O) y Coronas (E)
Primera ascensión: Emilio Juncadella y Jean Haurillon, 1910
Tipo de roca: Granito, bueno en general pero con bloques inestables en algunos tramos
Equipamiento: Sin equipar. Instalaciones de rápel con cordinos y maillón en las agujas.
Material recomendado: Cuerda de 60 m (rápeles de hasta 30-40 m), juego de friends pequeños y medios, algún fisurero, cintas largas, cordinos para reforzar instalaciones y casco
Aproximación: 2h30'-3h desde el Puente de Coronas hasta el Collado de Cregüeña
Descenso: Por los corredores de la vertiente sur del Maldito hacia los ibones de Coronas, sin rápeles
Fecha actividad: 17.08.2018
Cordada: Jose Bermudo, Alberto Bermudo, Juan Lazo y Jose Soler



El entorno
Estamos en el corazón del macizo de la Maladeta, el techo del Pirineo, dentro del Parque Natural Posets-Maladeta. La cresta de Cregüeña nace en el Pico Maldito (3.350 m) y desciende hacia el sur hasta el Pico de Aragüells, separando dos cuencas glaciares espectaculares: a un lado el enorme Ibón de Cregüeña, uno de los lagos más grandes del Pirineo, y al otro la escalera de ibones de Coronas, bajo la mole del Aneto. Discurre paralela a la cresta de Llosás, y desde el Maldito arranca hacia el este la cresta del Medio, que enlaza con la Punta Astorg, el Pico del Medio y el Aneto. Es un recorrido de granito, altura y mucho ambiente, en el que se encadenan varios tresmiles en una sola jornada.

La vía
Una cresta larga y sinuosa, con trepadas de II-III casi todo el recorrido, varios rápeles y un único paso serio de IV en la Aguja Haurillon. Tiene escapes en casi todas las brechas hacia la vertiente de Coronas, lo que permite abandonar o bordear tramos si el tiempo aprieta. Por tramos:

Collado de Cregüeña - Pico de Aragüells: Opcional, ida y vuelta desde el collado por terreno fácil.
Aguja Juncadella (3.021 m, II): Se sube por la cresta sin grandes dificultades. Al otro lado, dos rápeles de unos 20 m desde instalaciones de cordinos y maillón.
Aguja de Cregüeña (3.043 m, II-III): Gendarmes y lajas que se pasan en bavaresa, y un espolón final hasta la cima. Para bajar, rápel de 30 m o destrepe de III por las terrazas de la vertiente de Coronas.
Aguja Haurillon (3.075 m, IV): El paso clave. Primero un muro expuesto de unos 5 m por una fisura diagonal, que merece cuerda. Luego un muro de unos 10 m: una chimenea corta y una fisura que se convierte en canalizo, con salida aérea del nicho (IV). Se protege bien con friends y fisureros. Desde la cima, rápel de 30-40 m.
4ª Aguja y tramo final al Maldito (III): El tramo menos evidente. Chimeneas y muretes de III con hitos que despistan. La salida más lógica al Maldito es la diagonal por la vertiente oeste, sin buscar el filo a toda costa.

Ojo: Hay bloques inestables en varios tramos; cuidado con la caída de piedras sobre los compañeros. El itinerario entre la Haurillon y el Maldito es fácil de perder: si aparece un muro que no encaja con el grado, probablemente no es por ahí.


Primera ascensión
La primera ascensión de la cresta se atribuye a Emilio Juncadella y Jean Haurillon, en 1910.

Aproximación
Desde Benasque se toma la pista de Vallibierna hasta el Puente de Coronas (unos 1.950 m). En verano la pista está cerrada al tráfico y hay que subir en el autobús que sale del Pla de la Senarta (comprobar horarios en el Ayuntamiento de Benasque). Desde allí, un sendero sube entre pinos negros y pedreras hasta los ibones de Coronas (unas 2 h hasta el ibón superior). Hay buenos vivacs entre los ibones si se quiere partir la actividad en dos días. Desde el ibón inferior se gira a la izquierda hacia el Collado de Cregüeña, donde empieza la cresta.

Descenso
Desde la cima del Maldito se baja hacia el sur por uno de los corredores que caen hacia los ibones de Coronas. Nosotros lo hicimos sin necesidad de rápel. Desde los ibones, por el camino de subida hasta el Puente de Coronas.

Croquis de la cresta de Cregüeña con las agujas Juncadella, Cregüeña y Haurillon hasta el Pico Maldito
Croquis de la cresta, cortesía de pelegrinajes.blogspot.com

Crónica de la actividad:

Gran fin de semana el que pasamos cuatro compañeros asiduos de mis batallas montañeras. El primer día ascendimos al Pico Maldito por su cresta sur, la de Cregüeña, y al día siguiente lo completamos con una ascensión fulgurante al Aneto por el corredor Estasen. Formamos dos cordadas: por un lado mis dos amigos, y por otro mi hermano y yo. Itinerario asequible, con roca buena pero siempre a vigilar en alta montaña, y con paisajes indómitos en un macizo que nunca defrauda. El descenso lo hicimos por uno de los corredores que la montaña ofrece en su vertiente sur, sin necesidad de ningún rápel.

Aproximación hacia el Collado de Cregüeña, con los ibones de Coronas

Vista de la cresta de Cregüeña desde el collado

Cordada ensamblada en la cresta de Cregüeña

Escalador en un tramo de roca de la cresta

Cordada progresando por la arista de granito

Escalador en las agujas de la cresta de Cregüeña

Tramo de cresta con bloques de granito y vistas al Aneto

Escalador en un paso de la cresta con gran exposición

Escalador en la zona de la Aguja Haurillon

Cordada en la parte final de la cresta hacia el Maldito

Vista de la cresta recorrida desde las agujas

Escalador en un destrepe de la cresta

Cordada en el tramo final hacia el Pico Maldito

Compañero de cordada en una brecha de la cresta

Escalador con el Aneto al fondo durante la cresta

Cordada en una de las agujas de la cresta

Paisaje de los ibones de Coronas durante el descenso
Un abrazo a tod@s,
   Jose

domingo, 12 de agosto de 2018

Arista SE a la Tête Nord du Replat (3.442 m)

Macizo: Écrins (Saint-Christophe-en-Oisans)
Altitud: 3.442 m
Dificultad: PD, escalada 3b/3c máx.
Desarrollo: ~250 m de escalada
Desnivel total (desde La Bérarde): ~1.730 m
Aproximación al pie de la arista: ~3 h desde el Châtelleret
Duración total (2 días): 10-12 h
Roca: granito
Material: usamos un pequeño juego de friends, anillas para enlazar bloques, y una cuerda simple de 40 m, además de piolet y crampones. 





Aproximación

Desde el refugio del Châtelleret, remontar el sendero hacia el Col du Replat (sendero hasta los depósitos glaciares del Replat) y luego atravesar hacia el glaciar (nevero) que sube al Col du Replat (entre las dos puntas). Desviarse progresivamente hacia la derecha para llegar al pie de la arista SE (vista del Râteau E).





Écrins, agosto 2018

La Tête Nord du Replat se alza sobre el valle del Vénéon, frente a la imponente Meije, y es probablemente uno de los objetivos de escalada más asequibles de la zona del refugio du Châtelleret. Su arista sureste, en granito rugoso y de trato honesto, combina tramos de trepada sencilla con tres o cuatro largos de escalada en roca sólida — una vía modesta en dificultad pero generosa en ambiente. Grado global PD, con pasos de hasta 3b/3c; unos 250 metros de escalada tras una aproximación de unas 3 horas desde el refugio.

En agosto de 2018 fuimos a Ailefroide (Écrins) para ascenderla con mi  hermano Alberto. La primera actividad que hicimos fue la el Mont Pelvoux, subiendo por el corredor Coolidge y bajando por el laberíntico glaciar de las Violetas.



Es el día y reservamos el refugio du Châtelleret para dormir, y con la idea de subir a la Tête Sud du Replat. Pero la montaña, como casi siempre, tenía otros planes: una cordada guía-cliente que abría camino delante de nosotros llevaba un ritmo desesperante, y tras un rato de espera y cálculos, Alberto y yo decidimos que no íbamos a quemar el día detrás de ellos. 



Bajamos unos 300 metros y reorientamos la jornada hacia la Tête Nord du Replat, a su arista sureste — una alternativa más discreta, pero con su propio encanto.







La arista resultó ser una escalada agradecida: roca completamente seca, dificultad asequible (II y algunos tramos de III), de esas que se disfrutan sin sufrir en ningún momento en el ensamble. Cerca de la cima aparecen algunos pitones, testigos de que otros han pasado por ahí antes marcando el camino.







Donde la jornada se complicó de verdad fue en el descenso. En vez de seguir la ruta normal, nos equivocamos de itinerario y acabamos destrepando, con algún descuelgue incluido, por la vertiente este. 




Lo que debería haber sido una bajada de 35 minutos se convirtió en más de 3 horas de destrepe, teniendo que realizar un último rapel en la arist sur ya casi en el Col du Replat — un buen recordatorio de que en montaña el descenso merece tanto respeto como la propia ascensión.




Un abrazo a tod@s,
    Jose 



miércoles, 8 de agosto de 2018

Travesía del Mont Pelvoux (3.946 m) – Macizo de los Écrins

Zona: Macizo de los Écrins, Hautes-Alpes (Francia) 

Desnivel / Longitud: +1.300 m desde el refugio Pelvoux (o +2.400 m en total desde Ailefroide) / Travesía de alta montaña

Dificultad / Exposición: PD+ / III (pasos de II/III en roca, pendiente de nieve/hielo hasta 40-45°, terreno alpino expuesto)

Material utilizado: piolet, crampones, casco y cuerda para glaciar y rápeles.

Cordada:  Jose Bermudo y Alberto Bermudo

Fecha de la actividad: 8 de agosto de 2018


El Mont Pelvoux es un bastión de granito y hielo que domina el valle de Ailefroide. Realizar su travesía clásica (subida por el Couloir Coolidge y descenso por los glaciares de Sialouze y Les Violettes) es adentrarse en la alta montaña alpina más austera y salvaje. Tras la ascensión previa al Refugio du Pelvoux (2.700 m), la jornada comienza de noche, bajo un cielo estrellado y con el crujir característico de los crampones sobre la nieve dura.


A mi hermano le propuse esta actividad, sin mucha dificultad, pero muy larga, y aceptó. Nuestra idea era realizar la clásica travesía del Pelvoux, subiendo por el corredor Coolidge. Es un itinerario de subida conocido, dormir en el refugio de Pelvoux a 2.600 m, subiendo por el corredor Coolidge, para luego ascender a cima, de 3.980 y descender por el glaciar de las Violetas, un descenso laberíntico entre glaciares, espolones, y 4 o 5 rápeles, que pocas cordadas realizan. 




El despertador suena a eso de las 2:30 a.m. La guarda del refugio nos asegura que levantándonos a esta hora temprana no tendremos caídas de rocas por el corredor Coolidge. Ya a las 3:30 h salimos del refugio, en progresión rápida hacia la entrada del célebre Couloir Coolidge, progresando por morrenas y bloques hasta alcanzar la base del glaciar de los Rochers Rouges. Nos siguen una pareja de madrileños, mucho más jóvenes que nosotros, a los que en la tarde anterior en el refugio de Pelvoux hemos animado a realizar esta ruta, a diferencia del resto de cordadas, que subirán por Rochers Rouges, una ruta de roca fácil y protegida de las caídas de roca. 

Primer tramo / Entrada

Aquí paramos a ponernos los crampones y encordarnos.  Salimos antes que los madrileños, quienes tardan una eternidad en prepararse. Justo al emprender el corredor una gran caída de rocas pequeñas y alguna mediana resuenan en la noche. Me da una en la pierna y otra en el piolet que estaba clavado en la nieve. Se suponía que a esta hora no pasaría esto, y ahora entendemos por qué somos los únicos que van por aquí. 



Sección clave

El Couloir Coolidge, una canal de unos 300 metros con pendientes s 35° a 45°. y 50º en la parte final. Después del saludo de la montaña con la caída de piedras, subimos a toda velocidad por el corredor. Ya habiendo salido del mismo, rumbo a la amplia meseta somital (Plateau du Pelvoux), otra caída de piedras , más grande todavía, sacude otra vez el corredor, y los dos madrileños todavía están en él. Al menos 30 min detrás de nosotros estaban. Temo por ellos.



Tramo final y Cima

Travesía del llano glaciar hacia la Pointe Puiseux (3.946 m), punto culminante del pico. Panorama sobre la Barre des Écrins, La Meije y los macizos alpinos circundantes. Ya en la cima vemos por fin a la pareja española saliendo del corredor, sanos y salvos. El resto de las cordadas van llegando a cima.








Descenso (Travesía alpina):

El descenso no lo realizamos por la ruta de subida, sino buscando la travesía hacia el glaciar de Sialouze y cruzando el Rocher de Sialouze, con destrepes en roca descompuesta y posibles rápeles según el estado de las instalaciones. Posteriormente se conecta con el imponente Glacier des Violettes, superando zonas de grietas y seracs hasta encontrar las viras colgadas que devuelven al valle de Ailefroide.  

Uno de los rápeles no lo vimos y tuvimos que destrepar por un tramo descompuesto.

Grieta descomunal



Rapeles



Más rapeles


Ya por fin volviendo a la civilización, hacia Ailefroide.




Un abrazo a tod@s,
Jose.