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lunes, 12 de octubre de 2026

Gran Diedro al Pico Russell, Macizo de la Maladeta

Vía: Gran Diedro
Zona: Pirineos - Macizo de la Maladeta / Valle de Vallibierna / Pico Russell (3.207 m)
Longitud: 210 m (5 largos)
Dificultad: V+ (paso de V+ en el L1; resto V/IV+)
Orientación: Suroeste 
Primera ascensión: Dani Vega y Luis Alfonso "Luichy" (julio de 2011)
Tipo de roca: Granito excelente en los diedros; descompuesto en el último largo
Equipamiento: Reuniones equipadas con parabolts y un parabolt en el L1. El resto, autoprotección
Material recomendado: Juego de friends (del 0.2 al n.º 3), fisureros, 10 cintas largas, anillos de cinta para bloques y cuerda doble si se baja rapelando. Crampones ligeros si hay nevero en la base
Fecha actividad:24.07.2018
Cordada: Jose Bermudo y Alberto Bermudo
Ver en el mapa de vías



El entorno
El Pico Russell (3.207 m) se alza en la cabecera del valle de Vallibierna, en la zona de Benasque, rodeado de tresmiles: el Margalida y el Tempestades quedan a un paso y, desde la cima, se ve la arista de Salenques subiendo hacia el Aneto. Es un tresmil algo apartado y poco frecuentado por su ruta normal, con varias cimas encadenadas a lo largo de la cresta. Su cara sur/suroeste es una pared soleada, vertical y surcada de diedros y fisuras, y la línea más evidente es un diedro enorme que se ve desde lejos: el Gran Diedro.

La vía
Son 210 m repartidos en 5 largos, con una escalada clásica, lógica y de grado asequible, pero a 3.000 m. Una vez dentro del diedro ya no se abandona hasta arriba. Los tres primeros largos son los más mantenidos; el cuarto es más sencillo y el quinto es más andar que escalar.

L1 (V+, 55 m): empieza por un diedro justo a la derecha de un muro naranja. Se sube hasta un gran bloque empotrado (conviene lazarlo con un buen alargue para evitar rozamientos) y se hace una travesía a la derecha hasta el único parabolt de la vía sin incluir la reuniones. Paso vertical corto y placa final hasta la R1.
L2 (V): ya en el diedro. El paso clave es superar un pequeño techo por la izquierda; después, diedro de libro hasta la R2.
L3 (V): fácil al principio y más fino en la parte alta. Hay muchos bloques para lazar.
L4 (IV+): más corto. Se sigue el diedro hasta una gran repisa.
L5: terreno fácil pero muy descompuesto hasta salir de la vía. Aquí es casi imposible no tirar piedras, así que mucho cuidado si hay cordadas por debajo. Continuando diedro arriba (un paso de IV) se evita buena parte de la roca mala.

El material entra muy bien en toda la vía. Desde la salida, unos 10 minutos de terreno sencillo llevan a la cima principal del Russell.

Ojo: aunque la roca es buena en general, en 2013 se desprendió un gran bloque en el L3, poco por encima de la R2, que hirió al segundo de una cordada. Conviene probar los bloques antes de cargarlos.

Primera ascensión
La abrieron Dani Vega y Luis Alfonso "Luichy" en julio de 2011. Parece ser que Luichy descubrió esta cara sur del Russell un par de años antes, durante una salida fotográfica para su guía del Ésera. Le sorprendió que nadie se hubiera fijado todavía en esta pared de roca excelente, rayada de diedros y tan cerca de la pista. El gran diedro pedía a gritos una primera ascensión. Hoy es ya una de las grandes clásicas de la zona de Benasque.

Aproximación
Del 1 de julio al 11 de septiembre, la pista de Vallibierna está cerrada al tráfico privado desde Senarta, y hay que subir en el autobús hasta el Puente de Coronas (1.900 m) o hacerlo a pie. Desde Coronas, se sigue el GR 11 hasta la Pleta de Llosás, donde se abandona para subir por el sendero hacia los Ibones de Llosás. Al llegar al ibón pequeño, se deja a la izquierda la ruta normal del Russell y se continúa por el fondo del valle hacia el este (a veces hay hitos), por prados y pedreras, hasta ver la cara suroeste y el diedro. Unas 3 a 3 h 30 min desde Coronas. Según el año, puede haber un nevero en la base de la vía.

Descenso
Dos opciones: rapelar la vía desde la última reunión (cuerda doble), o subir a la cima del Russell (unos 10 min) y bajar por su ruta normal. Esta hace una gran diagonal marcada con hitos, con algún destrepe corto de II. Al final de la diagonal se bajan unos canchales algo penosos y, después, un camino mejor hasta los Ibones de Llosás y el Puente de Coronas. Unas 2 h 30 min.

Croquis Gran Diedro Russell Luichy
Croquis de Luichy

Croquis Gran Diedro Russell Tocando el Cielo
Croquis de Tocando el Cielo

Nuestra actividad
El Gran Diedro al Pico Russell es una actividad que hice con mi hermano hace ya 8 años, y la recuerdo sobre todo por tres razones. La primera, una aproximación de las que quitan el hipo, de entre 4 y 5 horas. La segunda, el nevero que nos encontramos para llegar a pie de vía: como no llevábamos crampones, tuvimos que rodearlo por la derecha para no hacernos daño en caso de resbalón. Y la tercera, el entorno bestial y el inmenso placer de escalar un diedro a más de 3.000 metros, con el regalo final de subir al Pico Russell (3.207 m).

Esto último no pudo ser. La cordada que iba por delante, que ya había terminado la vía, empezó a soltarnos piedras de todo tipo mientras rapelaba. Si subíamos a la cima desde la última reunión, el riesgo de que nuestras piedras les alcanzaran a ellos era muy grande. Por eso hicimos los rápeles de descenso junto a nuestros compañeros. Otro año volveré para subir las seis cimas del Russell.

Algunas fotos de la actividad:















Un abrazo a tod@s,
Jose

sábado, 20 de julio de 2019

Espolón Picapiedra (400m, V) al Pico de la Renclusa - Macizo de las Maladetas

Zona: Pirineos - Macizo de la Maladeta / Pico de la Renclusa
Longitud: 400 m (8-9 largos aprox.)
Dificultad: V (obligado IV+/V)
Orientación: Este / Noreste
Primera ascensión: Manel Monsonís y Luis Alfonso "Luichy" (agosto de 1982)
Tipo de roca: Granito de excelente calidad en general
Equipamiento: Semiequipada (reuniones con spits/parabolts y algún clavo en los tramos clave)
Material recomendado: 8 a 10 cintas exprés, juego de friends (hasta el n.º 2 o 3) y fisureros, anillos de cinta para puentes de roca y bloques
Aproximación: 1 h - 1 h 15 min desde La Besurta (o unos 20-30 min desde el Refugio de la Renclusa)
Descenso: Rápel de 30 m desde la cima hasta una brecha al oeste, y bajada a pie por la canal y el camino normal hasta la Renclusa (1 h 30 min)
Fecha actividad: 20.07.2019
Cordada: Jose Bermudo y Alberto Bermudo



Una ruta bonita, algo discontinua y semiequipada, con vistas espectaculares del macizo. Recuerdo haber disfrutado del granito, haber escalado con tranquilidad y haber llegado arriba pensando: «¡qué lástima que ya se haya acabado!».

Son unos 400 m repartidos en 9 largos, sobre granito bueno en general. La vía tiene tres tramos: un zócalo inicial de diedros (L1-L2, IV/IV+), un tramo fácil que se puede andar o hacer en ensamble, y el espolón propiamente dicho. Aquí está la escalada más vertical, con el largo clave, el L5 (V): una fisura diagonal preciosa en placa lisa, algo obligada, porque en el paso clave los friends quedan por debajo de los pies. A partir de la R5 la vía se convierte en una arista de bloques sencilla (III-IV) y rápida, con mucho ambiente y vistas a la Maladeta y el Aneto.

Solo están equipadas las reuniones, con algún clavo suelto en los largos. El resto se protege con friends y fisureros, y se protege bien.

Ojo en el L3: desde el inicio, tender siempre a la izquierda entre bloques grandes, buscando un diedro tumbado en diagonal. Si se va recto o a la derecha, se acaba en la zona desplomada del espolón.

La vía no termina en el Pico de la Renclusa (2.679 m), sino en una antecima previa. Desde allí se sigue por la arista hasta la cima, donde empieza el descenso.

Adjunto un par de croquis de la vía, información de la aproximación y el descenso, y algunas fotos.

Aproximación
Desde el aparcamiento de La Besurta, tomamos el sendero marcado hacia el Refugio de la Renclusa (aprox. 40 min). Desde el refugio, continuamos hacia el sur por el camino habitual hacia la Maladeta/Aneto. Al llegar a la altura de la vertiente este del Pico de la Renclusa, nos desviamos a la derecha para dirigirnos directamente a la base del espolón, en unos 20-30 minutos más.

Descenso
Desde la cumbre del Pico de la Renclusa, se hace un rápel de unos 30 metros hacia el oeste hasta alcanzar una brecha. Desde la brecha, se baja a pie por una canal descompuesta hasta enlazar con la huella del camino normal de bajada del Aneto/Maladeta, que devuelve al Refugio de la Renclusa y, finalmente, a La Besurta.

Croquis Espolón Picapiedra Luichy
Croquis de Luichy

Croquis Tocando el Cielo
Croquis de Tocando el Cielo

Algunas fotos de la actividad:








Un abrazo a tod@s,
Jose

sábado, 18 de agosto de 2018

Cresta de Cregüeña (750 m, AD+) al Pico Maldito (3.350 m) – Maladeta

Vía: Cresta de Cregüeña al Pico Maldito
Zona: Pirineos – Macizo de la Maladeta (Benasque, Huesca)
Cima: Pico Maldito, 3.350 m
Longitud: 750 m de cresta aprox. (1.500 m de desnivel acumulado desde el Puente de Coronas)
Dificultad: AD+ (paso de IV en la Aguja Haurillon; resto II-III)
Exposición: S2
Orientación: Cresta S-N, entre las vertientes de Cregüeña (O) y Coronas (E)
Primera ascensión: Emilio Juncadella y Jean Haurillon, 1910
Tipo de roca: Granito, bueno en general pero con bloques inestables en algunos tramos
Equipamiento: Sin equipar. Instalaciones de rápel con cordinos y maillón en las agujas.
Material recomendado: Cuerda de 60 m (rápeles de hasta 30-40 m), juego de friends pequeños y medios, algún fisurero, cintas largas, cordinos para reforzar instalaciones y casco
Aproximación: 2h30'-3h desde el Puente de Coronas hasta el Collado de Cregüeña
Descenso: Por los corredores de la vertiente sur del Maldito hacia los ibones de Coronas, sin rápeles
Fecha actividad: 17.08.2018
Cordada: Jose Bermudo, Alberto Bermudo, Juan Lazo y Jose Soler



El entorno
Estamos en el corazón del macizo de la Maladeta, el techo del Pirineo, dentro del Parque Natural Posets-Maladeta. La cresta de Cregüeña nace en el Pico Maldito (3.350 m) y desciende hacia el sur hasta el Pico de Aragüells, separando dos cuencas glaciares espectaculares: a un lado el enorme Ibón de Cregüeña, uno de los lagos más grandes del Pirineo, y al otro la escalera de ibones de Coronas, bajo la mole del Aneto. Discurre paralela a la cresta de Llosás, y desde el Maldito arranca hacia el este la cresta del Medio, que enlaza con la Punta Astorg, el Pico del Medio y el Aneto. Es un recorrido de granito, altura y mucho ambiente, en el que se encadenan varios tresmiles en una sola jornada.

La vía
Una cresta larga y sinuosa, con trepadas de II-III casi todo el recorrido, varios rápeles y un único paso serio de IV en la Aguja Haurillon. Tiene escapes en casi todas las brechas hacia la vertiente de Coronas, lo que permite abandonar o bordear tramos si el tiempo aprieta. Por tramos:

Collado de Cregüeña - Pico de Aragüells: Opcional, ida y vuelta desde el collado por terreno fácil.
Aguja Juncadella (3.021 m, II): Se sube por la cresta sin grandes dificultades. Al otro lado, dos rápeles de unos 20 m desde instalaciones de cordinos y maillón.
Aguja de Cregüeña (3.043 m, II-III): Gendarmes y lajas que se pasan en bavaresa, y un espolón final hasta la cima. Para bajar, rápel de 30 m o destrepe de III por las terrazas de la vertiente de Coronas.
Aguja Haurillon (3.075 m, IV): El paso clave. Primero un muro expuesto de unos 5 m por una fisura diagonal, que merece cuerda. Luego un muro de unos 10 m: una chimenea corta y una fisura que se convierte en canalizo, con salida aérea del nicho (IV). Se protege bien con friends y fisureros. Desde la cima, rápel de 30-40 m.
4ª Aguja y tramo final al Maldito (III): El tramo menos evidente. Chimeneas y muretes de III con hitos que despistan. La salida más lógica al Maldito es la diagonal por la vertiente oeste, sin buscar el filo a toda costa.

Ojo: Hay bloques inestables en varios tramos; cuidado con la caída de piedras sobre los compañeros. El itinerario entre la Haurillon y el Maldito es fácil de perder: si aparece un muro que no encaja con el grado, probablemente no es por ahí.


Primera ascensión
La primera ascensión de la cresta se atribuye a Emilio Juncadella y Jean Haurillon, en 1910.

Aproximación
Desde Benasque se toma la pista de Vallibierna hasta el Puente de Coronas (unos 1.950 m). En verano la pista está cerrada al tráfico y hay que subir en el autobús que sale del Pla de la Senarta (comprobar horarios en el Ayuntamiento de Benasque). Desde allí, un sendero sube entre pinos negros y pedreras hasta los ibones de Coronas (unas 2 h hasta el ibón superior). Hay buenos vivacs entre los ibones si se quiere partir la actividad en dos días. Desde el ibón inferior se gira a la izquierda hacia el Collado de Cregüeña, donde empieza la cresta.

Descenso
Desde la cima del Maldito se baja hacia el sur por uno de los corredores que caen hacia los ibones de Coronas. Nosotros lo hicimos sin necesidad de rápel. Desde los ibones, por el camino de subida hasta el Puente de Coronas.

Croquis de la cresta de Cregüeña con las agujas Juncadella, Cregüeña y Haurillon hasta el Pico Maldito
Croquis de la cresta, cortesía de pelegrinajes.blogspot.com

Crónica de la actividad:

Gran fin de semana el que pasamos cuatro compañeros asiduos de mis batallas montañeras. El primer día ascendimos al Pico Maldito por su cresta sur, la de Cregüeña, y al día siguiente lo completamos con una ascensión fulgurante al Aneto por el corredor Estasen. Formamos dos cordadas: por un lado mis dos amigos, y por otro mi hermano y yo. Itinerario asequible, con roca buena pero siempre a vigilar en alta montaña, y con paisajes indómitos en un macizo que nunca defrauda. El descenso lo hicimos por uno de los corredores que la montaña ofrece en su vertiente sur, sin necesidad de ningún rápel.

Aproximación hacia el Collado de Cregüeña, con los ibones de Coronas

Vista de la cresta de Cregüeña desde el collado

Cordada ensamblada en la cresta de Cregüeña

Escalador en un tramo de roca de la cresta

Cordada progresando por la arista de granito

Escalador en las agujas de la cresta de Cregüeña

Tramo de cresta con bloques de granito y vistas al Aneto

Escalador en un paso de la cresta con gran exposición

Escalador en la zona de la Aguja Haurillon

Cordada en la parte final de la cresta hacia el Maldito

Vista de la cresta recorrida desde las agujas

Escalador en un destrepe de la cresta

Cordada en el tramo final hacia el Pico Maldito

Compañero de cordada en una brecha de la cresta

Escalador con el Aneto al fondo durante la cresta

Cordada en una de las agujas de la cresta

Paisaje de los ibones de Coronas durante el descenso
Un abrazo a tod@s,
   Jose

martes, 2 de julio de 2013

Integral Salenques-Tempestades (2,5 km, D+) al Aneto (3.404 m) – Maladeta

Vía: Integral Salenques-Tempestades al Aneto
Zona: Maladeta (Pirineos de Aragón)
Longitud: 2,5 km de cresta, con vivac
Dificultad: D+ (V máx.)
Exposición: Alpina, con retirada delicada
Orientación: Cresta de Noroeste a Sureste
Primera ascensión: Cresta de Salenques: Jean Arlaud y Charles Laffont, 1922; cresta de Tempestades: D'Ussel, G. Castagné y J. Haurillon, 1912 (una sola fuente)
Tipo de roca: Granito, a veces mediocre
Equipamiento: Pitones fijos puntuales; reuniones propias con friends
Material utilizado: 8 cintas, 3 friends medianos, semáforo de aliens, 1 juego de fisureros, 1 cuerda simple de 30 m y un cordino de rápel de 30 m (prescindible)
Aproximación: 4 horas y media desde Llanos del Hospital hasta el collado de Salenques
Descenso: Por el paso de Mahoma y el glaciar del Aneto hacia los Llanos de la Besurta (por confirmar)
Fecha actividad: 29 y 30.06.2013 (con vivac)
Cordada: Juan Lazo, Alberto Bermudo y Jose Bermudo

Croquis de la integral Salenques-Tempestades al Aneto con el trazado de la cresta

El entorno
El Aneto (3.404 m) es la cima más alta del Pirineo y corona el macizo de la Maladeta, en el Parque Natural Posets-Maladeta, en Aragón. La cresta que une el collado de Salenques con la cumbre, a lo largo de los picos Margalida, Tempestades y la Espalda del Aneto, es uno de los itinerarios de alpinismo más buscados de la cordillera. Se accede desde los Llanos del Hospital, o desde la Besurta si la pista está abierta.

La vía
Larga cresta de unos 2,5 km, por encima de los 3.000 m casi todo el recorrido, que combina tramos de ensamble con largos de hasta V grado en los gendarmes de Salenques, la Torre de Salenques y la Punta Brecha de Tempestades. La roca es granito, a veces mediocre, con pitones fijos puntuales y reuniones que casi siempre se montan con friends. La forma física es fundamental, y la experiencia en crestas, imprescindible.

Ojo: la retirada es delicada en casi todo el itinerario. El descenso a la brecha de Tempestades es el tramo más peligroso, por terreno muy roto, y no hay agua en la cresta. Con la jornada larga, conviene plantear el vivac desde el principio.

Primera ascensión
La cresta de Salenques fue recorrida por primera vez por Jean Arlaud y Charles Laffont el 23 de septiembre de 1922, y la de Tempestades, en 1912, por D'Ussel, G. Castagné y J. Haurillon. Dato de una sola fuente.

Aproximación y descenso
Desde los Llanos del Hospital se sube pasando por el Forau de Aigualluts y el estany de Barrancs hasta el collado de Salenques (2.800 m), unas 4 horas y media y más de 1.100 m de desnivel. Para bajar desde el Aneto, el itinerario habitual es el paso de Mahoma y el glaciar hasta los Llanos de la Besurta.

Crónica de la actividad:

La cresta Salenques-Tempestades vista hacia el Aneto

La cresta de las crestas. Así se la denomina a la más famosa y alpina de las crestas pirenaicas. Y es que una de las formas más bellas y elegantes de subir al Gran Monarca del Pirineo es por la Salenques-Tempestades. Se trata de una ascensión muy larga, unos 2,5 km, de cierto compromiso, pues la retirada es en ocasiones delicada, con tramos a veces de roca mediocre y con algunos largos de escalada de hasta V grado. La forma física es fundamental, y tener experiencia en crestas, imprescindible.

Hace tiempo que llevo pensando en ascenderla. Ahora, después de años de escalada y alpinismo, me siento totalmente preparado para abordarla. Me acompañan mi compañero de fatigas Juan Lazo y mi hermano Alberto. Así, el viernes por la noche llegamos a Llanos del Hospital, a unos 1.700 m, pues la pista a la Besurta sigue cortada por las inundaciones. A las 5:45 h suena el despertador y a las 7:00 empezamos a caminar.

Inicio de la aproximación desde Llanos del Hospital

Nuestra intención es llevar material de vivac para dormir avanzado parte del itinerario, y no tener así la presión de acabarla en el día, descenso incluido. Si podemos llegar a la cima del Aneto en el día y dormir allí, mucho mejor. Para eso, intentaremos ir bastante ligeros, con un saco pequeño, el material de escalada justo, sin pies de gato para escalar todo con bota, crampones ligeros, 2 piolets para 3 (el mío de aluminio), y no me he dejado influenciar por las piadas donde recomiendan llevar un par de cuerdas de al menos 50 m por si hay que abandonar. Llevaremos una cuerda simple de 30 m de 9,3 mm y un cordino de 30 m de 6 mm para los rápeles, que al final ni usaremos.

La aproximación al principio es amena, y dado que no tenemos prisa, disfrutamos del paisaje anormalmente nevado a estas alturas del año. Observamos algún coche temporalmente abandonado por las riadas.

Cordada caminando por el valle nevadoCoche abandonado por las riadas

Valle con nieve en la aproximación

A las 10:00 h es hora de calzarse los crampones para progresar más cómodos. Después de pasar por el Forau de Aigualluts y el estany de Barrancs, ya divisamos el collado de Salenques (2.800 m).

Estany de Barrancs con nieve

Cordada con crampones en la subida al colladoSubida hacia el collado de Salenques

¡Hemos subido con demasiada calma! Hemos tardado más de 4 horas y media en alcanzar el collado y ascender los más de 1.100 m hasta el mismo, y a las 12:00 h empezamos la cresta. Está difícil acabar en el día en la cima del Aneto. La cresta parece limpia de nieve, y los crampones y el piolet obviamente ya están en las mochilas.

Collado de Salenques con la cresta al fondo
Magnífico emplazamiento de vivac en el collado de Salenques

Primeros metros de la cresta de Salenques
Inicio de la cresta

Al principio la cresta es ancha y fácil (I y II), y solo hay que buscar el camino más evidente por la vertiente derecha (de Barrancs). Intentamos ir rápido, pero mi hermano ha llegado bastante cansado, y no está tan aclimatado como Juan y yo, que venimos de la Barre des Écrins.

Escalador en la cresta ancha de SalenquesEscalador en la cresta de Salenques

Segunda parte de la cresta vista desde el inicio
Se divisa la segunda parte de la cresta

Cresta de Salenques con nieve dura

Pronto llegamos a un pequeño colladito, cerca de la Forca de Estasen, nuestro primer 3.000 de la jornada, con nieve muy dura que nos obliga a encordarnos. Lo destrepamos y, con un breve paso de III, proseguimos ya por terreno más fácil, en busca del Primer Gendarme de Salenques, nuestro segundo 3.000. Juan y yo nos peleamos por ir de primero y... jajaja... como siempre llegamos a un acuerdo. Yo haré de "cap de corda" (primero de cuerda) en la primera mitad de la cresta, hasta el Margalida, y Juan la segunda mitad, hasta la cima del Aneto.

Cordada destrepando en la crestaEscalador en la cresta de Salenques

Cordada en la cresta de SalenquesCresta con el Primer Gendarme al fondo

Llegamos a una plataforma a pie del Primer Gendarme de Salenques. Empieza la fiesta. Sacamos toda la cuerda y recojo todo el material para abrir el largo. Este se inicia por una placa muy fisurada de color rojizo y sigue con tendencia a la derecha, para travesear un poco. Comienzo a abrir. No es difícil, la roca es magnífica, y el contacto con la roca caliente siempre me tranquiliza. Busco un clavo que se supone que hay, pero no lo encuentro, así que equipo con friends. La cuerda se acaba, pongo un tibloc para evitar un tirón del segundo y sigo 10 metros más. Veo una reunión con 2 pitones, pero tiene mal acceso, por lo que monto reunión con 2 friends. Llega primero mi hermano, que va en potencia, y luego Juan al final de la cuerda. Son unos 40 m de IV.

Escalador en el Primer Gendarme de Salenques

Escalador en el largo del Primer GendarmeCordada en la reunión del gendarme

El largo que viene para subir el segundo gendarme parece un poco más difícil, pero veo 2 pitones seguidos que me dan cierta tranquilidad. Pienso: calma, que solo le dan IV+ en las reseñas. Así que ataco, chapo el primer pitón, busco mano, pero nada, todo muy fino. Intento subir pies, pero lo veo bastante difícil... Joder con el IV+. Además, la caída es fea porque hay una repisa abajo. Está claro que a más de 3.000 m, con una mochila cargada de material de vivac, con botas de montaña y pitones que se mueven, el grado no es el mismo que a pie de carretera y con pies de gato. Tengo el pie izquierdo en un pequeño saliente, pero la puntera está algo desgastada, y dudo, intento subir el pie derecho y... ¡resbalón del izquierdo! ¡Me voy abajo! Instintivamente intento agarrar la cinta que está en mis pies y que chapa el pitón, consigo no caer contra la repisa, pero mi mano izquierda se golpea y se arrastra en la roca. Mi rodilla derecha también me duele. Dios, ¡qué susto!... jajaja... Como siempre me pasa, eso me encabrita más, lo vuelvo a intentar y esta vez subo bien de pies y chapo el segundo pitón, que más vale no mirarlo por si se sale. Luego sigo fácil por la derecha y monto reunión al pie de la Torre de Salenques.

Escalador en el segundo gendarmeEscalador en el largo del segundo gendarme

Compañero asegurando en la reuniónCordada al pie de la Torre de Salenques

El largo que viene es impresionante. No me lo quiero perder, y mi turno de abrir no se ha acabado. Se supone que son 2 largos para subir la Torre, uno de 20 m y otro de 10 m, pero estoy pensando en empalmarlos. Es un espolón cortado a cuchillo, con un granito casi blanco, y que se sube en bavaresa, con un patio impresionante en los pies. ¡Qué disfrutada! Voy localizando pitones (en total 4) que hacen de la escalada una delicia relajante.

Escalador en el espolón de la Torre de SalenquesEscalador en bavaresa en la Torre de Salenques

Escalador en el espolón de granito blancoEscalador en la Torre de Salenques con gran patio

Animación del escalador en la Torre de SalenquesEscalador en el largo de la Torre

Sin montar reunión, pronto llego a una pequeña repisa, donde empalmo el otro largo. He leído que hay 2 pitones muy seguidos con un cordino blanco que permiten acerar y que bajan el grado a IV+. Al inicio subo bien de pies, hay buena presa, pero para llegar al segundo pitón en A0 hay que cogerse del dichoso cordino. Solo verlo me da pánico; está en las últimas. Así que lo subo en libre tirando de brazos y pronto la inclinación disminuye y monto reunión en una roca. Han sido unos 30 m de IV+ con paso de V.

Compañero subiendo el largo de la TorreCordada en la cima de la Torre de Salenques

Cordada en la Torre de SalenquesEscalador preparando el rápel de la torre

A unos 10 metros hay un rápel no obligado de unos 15 m que, por precaución, utilizamos para descender de la torre.

Cordada tras el rápel de la torreCordal en ensamble tras la torre

A continuación el cordal se pone más manso y proseguimos el ensamble en II+, con algún destrepe y con bastante patio a ambos lados. Ya vemos cerca el Margalida. Hemos leído que se sube a la izquierda de una enorme placa de color blanco y que tiene pasos de III para llegar a la cima.

Cordal hacia el MargalidaCordada en el ensamble hacia el Margalida

Placa blanca del MargalidaEscalador en la subida al Margalida

Alcanzar la cima del Margalida se convierte en una tortura. No se acaba nunca y no acabamos de encontrar el itinerario. Al final creo que he subido demasiado rápido y acabo escalando un largo de IV para llegar a la cima. Por la izquierda era más sencillo seguro.

Escalador en la subida al MargalidaCordada llegando a la cima del Margalida

Llegamos a la cima del Margalida, de 3.241 m. Uno de los 3.000 con más vías difíciles del macizo. Son las 17:30. Hemos tardado 5 horas y media. Dudamos si buscar un vivac porque mi hermano está bastante cansado, pero nos anima a seguir. Cambiamos de primero de cuerda: le toca a Juan la segunda mitad de la cresta. Mi hermano sigue en medio y yo paso a ser el tercero. A relajarme un poco...

Bloques en la cima del Margalida
El caos de bloques de la cima del Margalida

Cresta hacia el Tempestades
Se divisa nuestro próximo objetivo, el Tempestades.

Escalador en la cresta aérea hacia el Tempestades
Se suceden los pasos de II y II+ muy aéreos

Cordada en la cima del Pico Tempestades

Llegamos al Pico Tempestades, de 3.290 m. El paisaje es grandioso, y no se ve nadie en toda la cresta. ¡Estamos solos! Son las 18:50 y no hay tiempo que perder.

Cresta tras el Tempestades al atardecer

Aquí el cordal prosigue con buena roca y en ligero descenso muy aéreo en II para alcanzar una serie de gendarmes que se bordean por el lado más sencillo, al ensamble.

Gendarmes de la cresta bordeados al ensambleCordada en la cresta aérea

Cordada en el gendarme de la Punta Brecha de TempestadesGendarme de la Punta Brecha de Tempestades

Llegamos a un gendarme más importante, que se escala en un largo, para alcanzar la Punta Brecha de Tempestades. "Juan Sin Miedo" abre el largo en un suspiro y alcanza la cima de este otro 3.000. Son unos 30 m de IV, con tendencia a la derecha, y con un pitón. No hay que escalar por el diedro evidente, sino por la derecha.

Escalador en el largo de la Punta Brecha de TempestadesCompañero asegurando en la Punta Brecha

Una vez en la cima, hemos leído que viene el tramo más peligroso del día: un descenso directo a la brecha de Tempestades por terreno muy muy roto, y que hay que buscar un rápel que evita en parte este tramo. Lo cierto es que no encontramos el rápel, pero el descenso nos parece factible y, asegurando y con cuidado, se baja bien a la brecha.

Descenso a la brecha de Tempestades por terreno roto

Una vez en la brecha, observamos el ascenso a la Espalda del Aneto. Hay que atacar por la placa evidente que se ve a la izquierda y progresar por el medio de la misma hacia la izquierda y luego subir recto. Juan le da rápido. La placa no es difícil, aunque luego viene un paso atlético. El largo es precioso y Juan monta reunión cerca de un arco en la roca.

Acceso a la Espalda del Aneto desde la brecha
Vista del acceso a la Espalda del Aneto desde el descenso a la brecha

Placa de acceso a la Espalda del Aneto

Escalador en la placa de la Espalda del AnetoCordada en la placa de la Espalda del Aneto

Panorámica de la cresta desde la brecha de Tempestades

Son ya las 21:00 h y estamos bastante cansados. La aproximación ha sido larga y vamos cargados. Olemos la cima de la Espalda, pero nuestros sentidos nos engañan porque todavía nos llevará una hora y media alcanzarla. Para colmo, llevaba litro y medio de agua. Medio me lo bebí en la aproximación, otro medio quería reservarlo para la cena y no tener que fundir, y el otro medio era para la cresta, pero lo he perdido, o sea que llevo 9 horas casi sin beber ni comer.

Ahora Juan pasa por debajo del arco y encuentra una instalación de rápel que lleva a unos hitos más abajo, pero nos parece una encerrona por la roca mediocre que se intuye, y decide travesear a la izquierda y subir recto. ¡Bingo! Va encontrando pitones. Salimos al ensamble. Telita con la travesía: de III o IV, a estas alturas, impone.

Escalador en la travesía hacia la Espalda del Aneto

Cresta de la Espalda del Aneto al anochecerCordada en la cresta al atardecer

Salimos a la cresta y la oscuridad se va imponiendo. Juan sigue progresando cada vez usando más la cuerda como protección y menos los cacharros, idea que comparto para ganar velocidad. No llegamos nunca a la cima de la Espalda. Ya con noche casi cerrada, a las 22:30 h, llegamos a la Espalda del Aneto, de 3.343 m. No vemos ningún emplazamiento de vivac e intentamos ver lo que nos queda. Juan y yo observamos débilmente que queda algo de cresta y también vemos una arista de nieve que da al Aneto que parece muy afilada y que, a estas alturas, debe estar blanda de todo el día.

Decidimos vivaquear como sea. Buscamos cada uno un cobijo. Ahora cualquier agujero nos parece un hotel. Pronto encontramos cada uno un sitio donde acurrucarnos y pasar la noche lo más rápido posible. Empiezo a sufrir un frío insoportable y comienzo a temblar de manera incontrolada. Estoy pagando el no haber bebido ni comido nada. Al empezar a calentar el agua para el liofilizado, ¡encuentro el otro botellín! A buenas horas. Después de cenar entro en calor y, ya en el saco, a las 23:30, nos ponemos a dormir. El cielo está impoluto y me dejo llevar por la belleza que reina en este "hotel mil estrellas".

Son las 6:30 y nos levantamos. ¡Hemos podido dormir todos! No se estaba tan mal, solo un par de piedras clavadas en los riñones y un golpe en la cabeza con una piedra mientras dormía.

Alberto en su agujero de vivac
Mi hermano en su agujero

Amanecer en el vivac de la Espalda del Aneto

Cordada preparándose en el vivacCresta recorrida vista hacia atrás

Vista hacia atrás de la cresta que hemos escalado.

Cresta desde la Espalda del Aneto al amanecer

Sin desayunar y con una sed feroz, nos equipamos y salimos encordados y con los crampones. A la luz del día se ve más fácil. Descendemos la cima de la Espalda y llegamos a un gendarme que bordeamos por la derecha.

Cordada con crampones en la arista hacia el AnetoCordada bordeando el gendarme

Arista de nieve hacia la cima del AnetoCordada en la arista cimera

Alcanzamos rápidamente la arista cimera, que ahora nos parece más benigna, y en fácil progresión llegamos a nuestro destino.

Cima del Aneto

Cordada en la cima del AnetoCordada con la cumbre del Aneto

No nos lo podemos creer. ¡Por fin ha caído! ¡La Salenques-Tempestades! Es la cuarta vez que hago cima, pero esta es la más especial. Para mi hermano es la primera, pero qué manera de estrenarse en el Aneto...

Cordada en la cima del Aneto

¡Ahora a por nuevos retos!
Un abrazo a tod@s,
   Jose