Vía: Villarig con salida por Edil
Zona: Aguja Roja, Riglos (Huesca)
Longitud: 140 m (4 largos)
Dificultad: 6a (V+)
Exposición: S1
Orientación: Este
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Equipada con parabolts
Material recomendado: 12 cintas exprés
Aproximación: 30 minutos desde el parking
Descenso: En tres rápeles por detrás: el primero hasta un colladito y los otros dos hasta el suelo
Fecha actividad: 13.06.2014
Cordada: Jose Soler y Jose Bermudo
El entorno
Los Mallos de Riglos son un conjunto de torres de conglomerado rojizo sobre el pueblo de Riglos, en el valle del Gállego (Huesca).
La Aguja Roja es un mallo pequeño pero carismático, situado a un par de kilómetros al este de los grandes mallos.
Su cara este recibe el sol por la mañana, y sus vías son cortas, equipadas y de grado moderado.
La roca es conglomerado de cantos y cazos, algo sobado en los primeros metros.
Queda de paso hacia el Pirineo, y es una buena opción para una escalada matutina antes de seguir viaje.
Las vías Villarig y Edil se cruzan en la pared, lo que permite combinarlas.
La vía
La combinación empieza por la Villarig y acaba por la Edil, en cuatro largos de roca y equipamiento agradables.
L1 (V+): vertical y con roca algo sobada. Tiene una reunión intermedia.
L2: combinación de placa y diedro inclinado, ya con mejor roca.
L3 (6a): el más bonito, un diedro vertical con un paso de 6a que acaba en otro diedro más fácil. Yendo recto se llega a la penúltima reunión de la Edil; la de la Villarig queda a la derecha.
L4 (casi 50 m): ya por la Edil, un diedro precioso y perfectamente protegido que acaba en una placa igualmente bonita. Hay una reunión opcional.
Aproximación
Unos 30 minutos a pie desde el parking.
Descenso
Por detrás de la aguja, en tres rápeles: el primero hasta un colladito y los dos siguientes hasta el suelo.
Los Mallos de Riglos son un conjunto de torres de conglomerado rojizo sobre el pueblo de Riglos, en el valle del Gállego (Huesca).
La Aguja Roja es un mallo pequeño pero carismático, situado a un par de kilómetros al este de los grandes mallos.
Su cara este recibe el sol por la mañana, y sus vías son cortas, equipadas y de grado moderado.
La roca es conglomerado de cantos y cazos, algo sobado en los primeros metros.
Queda de paso hacia el Pirineo, y es una buena opción para una escalada matutina antes de seguir viaje.
Las vías Villarig y Edil se cruzan en la pared, lo que permite combinarlas.
La vía
La combinación empieza por la Villarig y acaba por la Edil, en cuatro largos de roca y equipamiento agradables.
L1 (V+): vertical y con roca algo sobada. Tiene una reunión intermedia.
L2: combinación de placa y diedro inclinado, ya con mejor roca.
L3 (6a): el más bonito, un diedro vertical con un paso de 6a que acaba en otro diedro más fácil. Yendo recto se llega a la penúltima reunión de la Edil; la de la Villarig queda a la derecha.
L4 (casi 50 m): ya por la Edil, un diedro precioso y perfectamente protegido que acaba en una placa igualmente bonita. Hay una reunión opcional.
Aproximación
Unos 30 minutos a pie desde el parking.
Descenso
Por detrás de la aguja, en tres rápeles: el primero hasta un colladito y los dos siguientes hasta el suelo.
Crónica de la escalada
Ir a Riglos empieza a ser, afortunadamente, una costumbre. Dado que queda de paso al Midi d'Ossau, Jose Soler y yo decidimos hacer una parada matutina para llenar el día y nos vamos a la Aguja Roja, un pequeño pero carismático Mallo situado a un par de kilómetros al Este de los grandes mallos. La vía elegida al principio es la Edil, pero nos acabamos equivocando y le entramos por la Villarig, acabando por el último largo de la primera, y quedando de esta forma una bonita y agradable combinación.
Aquí van algunas fotos de los largos.
El largo uno es de V+, vertical y con roca algo sobada. Nosotros montamos la R intermedia para no coincidir con una cordada que teníamos arriba.
El largo dos es una combinación de placa y diedro inclinado, bonito y ya con mejor roca.
El largo tres es quizás el más bonito, un diedro vertical con un paso de 6a que acaba en otro diedro más fácil. En este punto creo que en vez de buscar la reunión de la Villarig que está a la derecha, encuentro la penúltima R de la Edil al ir más recto.
En el largo cuatro ya estamos de pleno en la Edil. Es un precioso diedro, perfectamente protegido, y que acaba en una placa igualmente bonita. Nos saltamos una R opcional, y apuramos hasta arriba los casi 50 m de cuerda.
La bajada la realizamos por detrás en tres rápeles. El primero hasta un colladito, y los dos siguientes hasta el suelo.
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose
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