Vía: Barrufets al Frare Gros
Zona: Montserrat
Longitud: 285 m (9 largos)
Orientación: Norte
Dificultad: V+/A2
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Semiequipada con bolts, pitones y tacos
Material recomendado: 16 expres, aliens, friends hasta el nº 3, tascones, clavos variados y martillo
Aproximación: 40 min
Tiempo de escalada: 10 horas (cordada de dos)
Fecha actividad: 01.07.2015
Cordada: Jose Bermudo y Ramon Santamaria
Crónica de la escalada
Hay vías que dejan un regusto duradero, no solo por la belleza del itinerario, sino también por el esfuerzo realizado, y es que solo aquello que cuesta algo de sudor merece realmente la pena. Así que cuando leo el mensaje de Ramon Santamaria en el feisbuc buscando compañero para ir a la Barrufets al Frare Gros, no me lo pienso un segundo y le comento que, si quiere, por mí vamos mañana por la mañana. Y la verdad, siempre había querido subir la tapia de esta emblemática aguja. Cuando pasas a pie de vía por el camino hacia el coll de Porc, la sensación de verticalidad y austeridad que desprende la pared es intimidatoria.
La vía en sí no tiene desperdicio, pues va enlazando fisuras y pequeños diedros para remontar el gran diedro a la izquierda de la aguja, con unos últimos largos memorables. Dado que la actividad promete ser larga, quedo con Ramon y Jordi Coma, quien al final no sube, en el aparcamiento cercano a la Font de Frares a las 7:30. Llevamos juego completo de friends, fisureros, martillo y unos 7 u 8 pitones entre uves, extraplanos, universales y el bong de turno, y mucha actitud... Pues aunque la vía ha sido restaurada con bolts, me temo que tenemos guerra garantizada... Después de una aproximación de algo más de media hora llegamos a pie de vía, en el mismo camino. Como siempre, para quitarme los nervios cuanto antes, me pido el primer largo.
Ya los primeros metros ponen a prueba. Solo es IV, pero está terroso y roto y no es posible proteger con nada. Al final, a unos 12 metros, consigo meter un pitón. Ya más arriba veo un pitón viejo, pero para llegar a él protejo un paso delicado con un alien. A continuación el terreno mejora y por un diedro escalo más tranquilo. ¡Dos parabolts seguidos! Ahora subo con rapidez y llego a la R.
El siguiente largo es una escalada combinada de libre y artificial, nunca superando el V+ obligado, pero con algún tramo de roca dudosa y algún paso de A1 que se hace bien con friends.
El tercer largo sigue un precioso diedro, que se puede realizar parcialmente en libre, hasta que nos encontramos con una salida del mismo algo delicada. Este paso lo hice en A1 con un par de friends. Salimos por un diedro diagonal hasta una R de bolts.
El cuarto largo, que parece fácil, tiene algo de miga. Hay un par de pitones y un bolt, pero en el resto del largo, si quieres asegurar, es mejor pitonar. Se trata de una travesía a la izquierda, con pasos finos y bastante ambiente. La R consta de 3 pitones.
Llegamos al quinto largo, que Ramon se ofrece a abrir gustosamente y a lo que yo no pongo ninguna objeción en absoluto. Es quizás la tirada más difícil. Se inicia con unos metros de A2 y de pitonaje delicado, para luego continuar en escalada combinada. Algunos pasos son delicados y la roca a mitad de largo está algo rota. El largo no tiene expansiones y encontraremos 3 o 4 clavos.
El sexto largo es seguramente el más bonito y estético. Vamos progresando por un diedro semiequipado con bolts y, en escalada otra vez combinada, en un conglomerado rojizo y a controlar. Vamos complementando con friends, hasta que el diedro gira a la izquierda. El equipamiento ahora consiste en viejos tacos de madera y un bong gigantesco. Ahora es más fácil forzar en libre, pero al final se complica y acabo tirando de A1. La R, de dos bolts, es muy colgada e incómoda. El ambiente es ya supremo y las fotos desde aquí son espectaculares.
El séptimo largo es corto pero intenso. Tras una salida delicada se supera un extraplomo en el que mi compañero clava un pitón y pronto se llega a la R, esta vez bastante cómoda.
El octavo largo sale en artificial Ae con pasos de A1, que se equipa bien. Luego llegamos a una zona fácil que precede a la última dificultad, una placa fisurada de V que protegemos con friends grandes. La reunión la montamos en un árbol.
El último largo es un trámite. Unos 15 m de IV para llegar a la cima del Frare Gros.
¡Hemos tardado 10 horas!... y estamos deshidratados, pues en los primeros largos nos ha pegado el sol fuerte. Rapelamos y descendemos hacia el Coll de Porc. Ya abajo nos espera Jordi, con quien celebramos el final del día con una cerveza.
Hay vías que dejan un regusto duradero, no solo por la belleza del itinerario, sino también por el esfuerzo realizado, y es que solo aquello que cuesta algo de sudor merece realmente la pena. Así que cuando leo el mensaje de Ramon Santamaria en el feisbuc buscando compañero para ir a la Barrufets al Frare Gros, no me lo pienso un segundo y le comento que, si quiere, por mí vamos mañana por la mañana. Y la verdad, siempre había querido subir la tapia de esta emblemática aguja. Cuando pasas a pie de vía por el camino hacia el coll de Porc, la sensación de verticalidad y austeridad que desprende la pared es intimidatoria.
La vía en sí no tiene desperdicio, pues va enlazando fisuras y pequeños diedros para remontar el gran diedro a la izquierda de la aguja, con unos últimos largos memorables. Dado que la actividad promete ser larga, quedo con Ramon y Jordi Coma, quien al final no sube, en el aparcamiento cercano a la Font de Frares a las 7:30. Llevamos juego completo de friends, fisureros, martillo y unos 7 u 8 pitones entre uves, extraplanos, universales y el bong de turno, y mucha actitud... Pues aunque la vía ha sido restaurada con bolts, me temo que tenemos guerra garantizada... Después de una aproximación de algo más de media hora llegamos a pie de vía, en el mismo camino. Como siempre, para quitarme los nervios cuanto antes, me pido el primer largo.
Ya los primeros metros ponen a prueba. Solo es IV, pero está terroso y roto y no es posible proteger con nada. Al final, a unos 12 metros, consigo meter un pitón. Ya más arriba veo un pitón viejo, pero para llegar a él protejo un paso delicado con un alien. A continuación el terreno mejora y por un diedro escalo más tranquilo. ¡Dos parabolts seguidos! Ahora subo con rapidez y llego a la R.
El siguiente largo es una escalada combinada de libre y artificial, nunca superando el V+ obligado, pero con algún tramo de roca dudosa y algún paso de A1 que se hace bien con friends.
El tercer largo sigue un precioso diedro, que se puede realizar parcialmente en libre, hasta que nos encontramos con una salida del mismo algo delicada. Este paso lo hice en A1 con un par de friends. Salimos por un diedro diagonal hasta una R de bolts.
El cuarto largo, que parece fácil, tiene algo de miga. Hay un par de pitones y un bolt, pero en el resto del largo, si quieres asegurar, es mejor pitonar. Se trata de una travesía a la izquierda, con pasos finos y bastante ambiente. La R consta de 3 pitones.
Llegamos al quinto largo, que Ramon se ofrece a abrir gustosamente y a lo que yo no pongo ninguna objeción en absoluto. Es quizás la tirada más difícil. Se inicia con unos metros de A2 y de pitonaje delicado, para luego continuar en escalada combinada. Algunos pasos son delicados y la roca a mitad de largo está algo rota. El largo no tiene expansiones y encontraremos 3 o 4 clavos.
El sexto largo es seguramente el más bonito y estético. Vamos progresando por un diedro semiequipado con bolts y, en escalada otra vez combinada, en un conglomerado rojizo y a controlar. Vamos complementando con friends, hasta que el diedro gira a la izquierda. El equipamiento ahora consiste en viejos tacos de madera y un bong gigantesco. Ahora es más fácil forzar en libre, pero al final se complica y acabo tirando de A1. La R, de dos bolts, es muy colgada e incómoda. El ambiente es ya supremo y las fotos desde aquí son espectaculares.
El séptimo largo es corto pero intenso. Tras una salida delicada se supera un extraplomo en el que mi compañero clava un pitón y pronto se llega a la R, esta vez bastante cómoda.
El octavo largo sale en artificial Ae con pasos de A1, que se equipa bien. Luego llegamos a una zona fácil que precede a la última dificultad, una placa fisurada de V que protegemos con friends grandes. La reunión la montamos en un árbol.
El último largo es un trámite. Unos 15 m de IV para llegar a la cima del Frare Gros.
¡Hemos tardado 10 horas!... y estamos deshidratados, pues en los primeros largos nos ha pegado el sol fuerte. Rapelamos y descendemos hacia el Coll de Porc. Ya abajo nos espera Jordi, con quien celebramos el final del día con una cerveza.
El entorno
La Barrufets se escala en Montserrat, el macizo de conglomerado que se alza sobre el Bages y el Baix Llobregat y que concentra una de las mayores densidades de agujas, paredes y cuevas de la escalada catalana. El Frare Gros es una de sus agujas más emblemáticas y se reconoce desde el camino que sube hacia el coll de Porc, justo al pie de la vía. La cara norte, por la que discurre el itinerario, es umbría y mucho más austera que las vertientes soleadas del macizo. La pared da una sensación de verticalidad que intimida desde abajo y que se confirma una vez dentro. Aun así, al estar tan cerca del camino y de la Font de Frares, todo el recorrido se hace con la sensación de tener la civilización a un paso, lo que contrasta con el ambiente aéreo de los largos superiores. El conglomerado, con sus cantos rodados y sus bolos sueltos, exige siempre controlar la roca y no fiarse de cada presa.
La Barrufets se escala en Montserrat, el macizo de conglomerado que se alza sobre el Bages y el Baix Llobregat y que concentra una de las mayores densidades de agujas, paredes y cuevas de la escalada catalana. El Frare Gros es una de sus agujas más emblemáticas y se reconoce desde el camino que sube hacia el coll de Porc, justo al pie de la vía. La cara norte, por la que discurre el itinerario, es umbría y mucho más austera que las vertientes soleadas del macizo. La pared da una sensación de verticalidad que intimida desde abajo y que se confirma una vez dentro. Aun así, al estar tan cerca del camino y de la Font de Frares, todo el recorrido se hace con la sensación de tener la civilización a un paso, lo que contrasta con el ambiente aéreo de los largos superiores. El conglomerado, con sus cantos rodados y sus bolos sueltos, exige siempre controlar la roca y no fiarse de cada presa.
La vía
La Barrufets es una vía de nueve largos y 285 m que va enlazando fisuras y pequeños diedros hasta remontar el gran diedro situado a la izquierda de la aguja, donde se concentran los largos más bonitos. Es una vía de escalada combinada: el libre no supera el V+ obligado, pero hay pasos de A1 y un tramo de A2 en el quinto largo, así que conviene ir con mentalidad de artificial. El equipamiento es irregular: la vía fue restaurada con bolts, pero conviven con pitones viejos, tacos de madera, algún bong enorme y largos enteros sin expansiones. Hay que llevar el material completo y saber usarlo. La roca alterna tramos buenos con zonas terrosas, rotas o dudosas, y en el sexto largo el conglomerado rojizo pide cuidado. Con una cordada de dos, el día completo es largo: nosotros tardamos diez horas entre la salida y la cima.
La Barrufets es una vía de nueve largos y 285 m que va enlazando fisuras y pequeños diedros hasta remontar el gran diedro situado a la izquierda de la aguja, donde se concentran los largos más bonitos. Es una vía de escalada combinada: el libre no supera el V+ obligado, pero hay pasos de A1 y un tramo de A2 en el quinto largo, así que conviene ir con mentalidad de artificial. El equipamiento es irregular: la vía fue restaurada con bolts, pero conviven con pitones viejos, tacos de madera, algún bong enorme y largos enteros sin expansiones. Hay que llevar el material completo y saber usarlo. La roca alterna tramos buenos con zonas terrosas, rotas o dudosas, y en el sexto largo el conglomerado rojizo pide cuidado. Con una cordada de dos, el día completo es largo: nosotros tardamos diez horas entre la salida y la cima.
La vía por largos
L1 (IV): terroso y roto, sin protección posible los primeros metros; pitón a unos 12 m y diedro con dos parabolts hasta la R.
L2 (V+, A1): libre y artificial combinados, con algún tramo de roca dudosa y pasos de A1 que se hacen bien con friends.
L3 (V+, A1): precioso diedro, parcialmente en libre; salida delicada en A1 con friends y diedro diagonal hasta una R de bolts.
L4: travesía a la izquierda con pasos finos y ambiente; un par de pitones y un bolt, mejor pitonar. R de 3 pitones.
L5 (A2): el más difícil. Unos metros de A2 con pitonaje delicado y luego combinada; roca rota a mitad de largo. Sin expansiones, 3 o 4 clavos.
L6: el más estético. Diedro semiequipado con bolts, conglomerado rojizo, tacos de madera y un bong; A1 al final. R de 2 bolts, colgada e incómoda.
L7: corto e intenso. Salida delicada y extraplomo con un pitón. R cómoda.
L8: arranca en Ae con pasos de A1, zona fácil y placa fisurada de V con friends grandes. R en un árbol.
L9 (IV): unos 15 m hasta la cima del Frare Gros.
L1 (IV): terroso y roto, sin protección posible los primeros metros; pitón a unos 12 m y diedro con dos parabolts hasta la R.
L2 (V+, A1): libre y artificial combinados, con algún tramo de roca dudosa y pasos de A1 que se hacen bien con friends.
L3 (V+, A1): precioso diedro, parcialmente en libre; salida delicada en A1 con friends y diedro diagonal hasta una R de bolts.
L4: travesía a la izquierda con pasos finos y ambiente; un par de pitones y un bolt, mejor pitonar. R de 3 pitones.
L5 (A2): el más difícil. Unos metros de A2 con pitonaje delicado y luego combinada; roca rota a mitad de largo. Sin expansiones, 3 o 4 clavos.
L6: el más estético. Diedro semiequipado con bolts, conglomerado rojizo, tacos de madera y un bong; A1 al final. R de 2 bolts, colgada e incómoda.
L7: corto e intenso. Salida delicada y extraplomo con un pitón. R cómoda.
L8: arranca en Ae con pasos de A1, zona fácil y placa fisurada de V con friends grandes. R en un árbol.
L9 (IV): unos 15 m hasta la cima del Frare Gros.
Aproximación
Dejamos el coche en el aparcamiento cercano a la Font de Frares. Desde allí se sigue el camino que se dirige al coll de Porc y, en algo más de media hora, se llega a pie de vía, que arranca prácticamente en el mismo camino. Es una aproximación corta y sin pérdida, ideal para madrugar y empezar con la pared aún en sombra. Como la orientación es norte, los primeros largos son más frescos, aunque a nosotros el sol nos pegó fuerte pronto. Conviene llegar con agua suficiente, porque en la vía no hay donde reponer y la jornada se alarga. Si hay mucha gente en el camino, se puede equipar con calma al pie de la pared antes de empezar.
Dejamos el coche en el aparcamiento cercano a la Font de Frares. Desde allí se sigue el camino que se dirige al coll de Porc y, en algo más de media hora, se llega a pie de vía, que arranca prácticamente en el mismo camino. Es una aproximación corta y sin pérdida, ideal para madrugar y empezar con la pared aún en sombra. Como la orientación es norte, los primeros largos son más frescos, aunque a nosotros el sol nos pegó fuerte pronto. Conviene llegar con agua suficiente, porque en la vía no hay donde reponer y la jornada se alarga. Si hay mucha gente en el camino, se puede equipar con calma al pie de la pared antes de empezar.
Descenso
Desde la cima del Frare Gros se desciende rapelando y después se baja hacia el coll de Porc. Aunque la bajada no es larga, a esas horas se acusan el cansancio y la deshidratación, así que hay que ir con cabeza en las maniobras. Es recomendable llevar las cuerdas bien ordenadas y repasar cada reunión antes de rapelar. Una vez abajo, el camino hacia el coll de Porc enlaza con el sendero por el que se sube y devuelve fácilmente al coche. Nosotros terminamos la jornada con una cerveza con Jordi, que nos esperaba abajo. Cuenta con el tiempo de descenso, además de las diez horas de escalada, si quieres evitar la oscuridad.
Desde la cima del Frare Gros se desciende rapelando y después se baja hacia el coll de Porc. Aunque la bajada no es larga, a esas horas se acusan el cansancio y la deshidratación, así que hay que ir con cabeza en las maniobras. Es recomendable llevar las cuerdas bien ordenadas y repasar cada reunión antes de rapelar. Una vez abajo, el camino hacia el coll de Porc enlaza con el sendero por el que se sube y devuelve fácilmente al coche. Nosotros terminamos la jornada con una cerveza con Jordi, que nos esperaba abajo. Cuenta con el tiempo de descenso, además de las diez horas de escalada, si quieres evitar la oscuridad.
Material y consejos
Llevamos 16 expres, aliens, friends hasta el nº 3, tascones y clavos variados, además de martillo y unos 7 u 8 pitones entre uves, extraplanos, universales y el bong de turno. Aunque la vía está restaurada, hay largos enteros sin expansiones, así que lo del pitonaje no es opcional. Los friends grandes se agradecen en la placa fisurada del penúltimo largo, y los medianos en los pasos de A1. Como es una vía larga y con artificial, conviene repartir los largos entre los dos de la cordada. Hay que contar con bastante agua y comida, porque el día es largo y el sol aprieta en los primeros largos. Y mucha actitud: la vía se disfruta, pero tiene guerra.
Llevamos 16 expres, aliens, friends hasta el nº 3, tascones y clavos variados, además de martillo y unos 7 u 8 pitones entre uves, extraplanos, universales y el bong de turno. Aunque la vía está restaurada, hay largos enteros sin expansiones, así que lo del pitonaje no es opcional. Los friends grandes se agradecen en la placa fisurada del penúltimo largo, y los medianos en los pasos de A1. Como es una vía larga y con artificial, conviene repartir los largos entre los dos de la cordada. Hay que contar con bastante agua y comida, porque el día es largo y el sol aprieta en los primeros largos. Y mucha actitud: la vía se disfruta, pero tiene guerra.
Algunas fotos de la actividad:
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose


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