Vía: Lleida
Zona: Vilanova de Meià
Longitud: 200 m
Dificultad: MD, 6b+ (V+ obligado)
Exposición: S2
Orientación: Sur
Primera ascensión: Campomanes, Melgosa y Gene, 1977
Tipo de roca: Caliza
Equipamiento: Semiequipada con pitones y algún bolt.
Material recomendado: 10 cintas, juego de aliens y friends hasta el nº 2
Fecha actividad: 28.11.2015
Cordada: Jose Bermudo, Juan Lazo y Jose Soler
Crónica de la escalada
Aunque ya la había escalado hace unos años, el sábado 28 de noviembre volví a repetir la vía Lleida, en Vilanova de Meià, con Juan Lazo y Jose Soler, que no la conocían. Yo tenía ganas de volver a disfrutarla. Es una de las primeras de la pared (creo que la segunda) y de las más repetidas.
Aunque el grado es amable, hay tramos algo apretados en relación con varias reseñas que hemos leído y que no cuadran con lo que escalamos, sobre todo la salida de la R2, donde además ya no está el primer pitón. También hay pasos algo sobados. Apenas hay expansiones en los largos, pero en general se puede autoproteger bastante bien y las reuniones están equipadas con bolts. Nosotros llevamos juego de friends hasta el nº 2 y fue más que suficiente.
En el paso duro del inicio del L3 se me salió un pitón con la mano, como si fuese mantequilla. Por suerte entra un alien justo al lado. Como otras vías cruzan la línea, hay algún tramo en el que es fácil perderse, y conviene llevar croquis; arriba va el de CaraNorte.
Aunque ya la había escalado hace unos años, el sábado 28 de noviembre volví a repetir la vía Lleida, en Vilanova de Meià, con Juan Lazo y Jose Soler, que no la conocían. Yo tenía ganas de volver a disfrutarla. Es una de las primeras de la pared (creo que la segunda) y de las más repetidas.
Aunque el grado es amable, hay tramos algo apretados en relación con varias reseñas que hemos leído y que no cuadran con lo que escalamos, sobre todo la salida de la R2, donde además ya no está el primer pitón. También hay pasos algo sobados. Apenas hay expansiones en los largos, pero en general se puede autoproteger bastante bien y las reuniones están equipadas con bolts. Nosotros llevamos juego de friends hasta el nº 2 y fue más que suficiente.
En el paso duro del inicio del L3 se me salió un pitón con la mano, como si fuese mantequilla. Por suerte entra un alien justo al lado. Como otras vías cruzan la línea, hay algún tramo en el que es fácil perderse, y conviene llevar croquis; arriba va el de CaraNorte.
El entorno
La vía Lleida está en la Roca dels Arcs, la gran pared calcárea que cierra el desfiladero de Vilanova de Meià (La Noguera, Lleida), en las estribaciones del Montsec. El pueblo está a unos 630 m de altitud, junto al río Boix, y desde allí una carretera estrecha (la L-913, hacia Tremp) remonta la garganta entre paredes que han convertido este rincón en uno de los grandes referentes de la escalada de largas vías en Cataluña. La Roca dels Arcs ronda los 200 m de caliza vertical y reúne itinerarios de todos los estilos, desde líneas muy equipadas hasta clásicos de autoprotección y artificial. Las paredes miran al sur, secan rápido y están muy expuestas al viento. La temporada va del otoño a finales de primavera: en verano el calor aprieta, y en invierno, cuando la niebla se queda sobre la llanura de Lleida, la pared suele estar soleada.
La vía
Lleida suele presentarse como la segunda línea abierta en la pared y es una de sus clásicas más repetidas. Son seis largos y unos 200 m por fisuras, placas y diedros, con pitones antiguos, algún bolt y reuniones equipadas. Se protege bien con friends y aliens, y las sabinas ayudan en algunas reuniones. El pulido de los pasos clásicos se nota. En cordada de tres, otras reseñas calculan unas 4 h 30 min de escalada.
L1 (IV+, 20 m): arranca por un diedro. El primer pitón, que aparece en muchas reseñas, no lo vimos.
L2 (V, 40 m): entrada algo tonta, pero luego se hace bien. Hay que navegar un poco hasta la reunión, buscando siempre la roca más franca. Una línea de parabolts que sube hacia los techos pertenece a otra vía y no hay que seguirla.
L3 (V+/6a, obligado): el largo más difícil y de paso obligado. El paso duro está al inicio, donde falta ya un pitón; calculamos que es algo más de 6a.
L4 (6b+, 40 m): quizá el más bonito. Una placa dura de 6b+ (no obligada, protegida con bolts) y luego un diedro que hay que equipar con material propio.
L5 (fácil): diedro limpio.
L6 (fácil): largo sencillo para terminar la vía.
Ojo: los pitones son antiguos y alguno se mueve o ya no está, así que hay que completar con material propio y no fiarse de ellos.
Aproximación
Desde Vilanova de Meià se toma la L-913 hacia Tremp y se pasa por la Font de la Figuera. Se aparca en la cuneta, a la altura del estrechamiento, con la pared a la izquierda (hacia el km 6). Un sendero lleva al pie de la pared y se sigue hacia el oeste casi hasta el final. El arranque está en uno de los últimos grandes diedros; en reseñas antiguas se cita el nombre de la vía pintado en la roca. 30 min.
Descenso
Nosotros bajamos a mano izquierda, hacia el oeste, por una canal con algún destrepe, hasta la base de la pared, y retomamos el camino de aproximación.
La vía Lleida está en la Roca dels Arcs, la gran pared calcárea que cierra el desfiladero de Vilanova de Meià (La Noguera, Lleida), en las estribaciones del Montsec. El pueblo está a unos 630 m de altitud, junto al río Boix, y desde allí una carretera estrecha (la L-913, hacia Tremp) remonta la garganta entre paredes que han convertido este rincón en uno de los grandes referentes de la escalada de largas vías en Cataluña. La Roca dels Arcs ronda los 200 m de caliza vertical y reúne itinerarios de todos los estilos, desde líneas muy equipadas hasta clásicos de autoprotección y artificial. Las paredes miran al sur, secan rápido y están muy expuestas al viento. La temporada va del otoño a finales de primavera: en verano el calor aprieta, y en invierno, cuando la niebla se queda sobre la llanura de Lleida, la pared suele estar soleada.
La vía
Lleida suele presentarse como la segunda línea abierta en la pared y es una de sus clásicas más repetidas. Son seis largos y unos 200 m por fisuras, placas y diedros, con pitones antiguos, algún bolt y reuniones equipadas. Se protege bien con friends y aliens, y las sabinas ayudan en algunas reuniones. El pulido de los pasos clásicos se nota. En cordada de tres, otras reseñas calculan unas 4 h 30 min de escalada.
L1 (IV+, 20 m): arranca por un diedro. El primer pitón, que aparece en muchas reseñas, no lo vimos.
L2 (V, 40 m): entrada algo tonta, pero luego se hace bien. Hay que navegar un poco hasta la reunión, buscando siempre la roca más franca. Una línea de parabolts que sube hacia los techos pertenece a otra vía y no hay que seguirla.
L3 (V+/6a, obligado): el largo más difícil y de paso obligado. El paso duro está al inicio, donde falta ya un pitón; calculamos que es algo más de 6a.
L4 (6b+, 40 m): quizá el más bonito. Una placa dura de 6b+ (no obligada, protegida con bolts) y luego un diedro que hay que equipar con material propio.
L5 (fácil): diedro limpio.
L6 (fácil): largo sencillo para terminar la vía.
Ojo: los pitones son antiguos y alguno se mueve o ya no está, así que hay que completar con material propio y no fiarse de ellos.
Aproximación
Desde Vilanova de Meià se toma la L-913 hacia Tremp y se pasa por la Font de la Figuera. Se aparca en la cuneta, a la altura del estrechamiento, con la pared a la izquierda (hacia el km 6). Un sendero lleva al pie de la pared y se sigue hacia el oeste casi hasta el final. El arranque está en uno de los últimos grandes diedros; en reseñas antiguas se cita el nombre de la vía pintado en la roca. 30 min.
Descenso
Nosotros bajamos a mano izquierda, hacia el oeste, por una canal con algún destrepe, hasta la base de la pared, y retomamos el camino de aproximación.
Algunas fotos de la actividad:
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose















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