Vía: Escabroni-Escapullini
Zona: Montserrat – Can Jorba
Longitud: 125 m (4 largos)
Dificultad: V+ (MD-)
Exposición: S1+
Orientación: Sureste
Primera ascensión: 20 de agosto de 1989, Josep Sancho y Jordi Voltà
Equipamiento: Parabolts (reequipada en 2009)
Material recomendado: 10 cintas exprés
Fecha actividad: 16 de marzo de 2019
Cordada: Jose Bermudo y Alberto Bermudo
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| Croquis de Jose Walero |
El entorno
La Miranda de Can Jorba es una gran placa inclinada de conglomerado en la cara sur de Montserrat, entre Vinya Nova y Collbató, justo a la entrada de la canal del Joc de l'Oca. Sobre ella se levanta la Agulla de Can Jorba, y desde lo alto de la Miranda se domina toda la llanura que va del Bruc hasta el mar. Mira al sur-sureste, de modo que es una pared muy agradecida en otoño e invierno y sofocante en pleno verano. Es una zona muy popular: los fines de semana y festivos conviene madrugar o contar con algo de cola. Comparten pared otras clásicas, como la Sol Solet a la izquierda, la Bego-Miguel-Kush a la derecha y la Glòria.
La vía
La Escabroni-Escapullini sube 125 m en cuatro largos, con un grado muy sostenido entre IV+ y V+ y una equipación de parabolts que da confianza. Es una placa de buena roca, compacta y con agarres, que encadena IV+ casi sin descanso, por lo que resulta una opción excelente para dar el salto a las vías de varios largos. El carácter lo pone el último largo, aéreo y obligado, que cruza bajo el gran techo amarillo. La pega es su vecina, la Bego-Miguel-Kush, que comparte los primeros seguros y se cruza varias veces con la línea.
L1 (IV+/V, 45 m): placa compacta y algo pulida por el uso. Los primeros metros son los más delicados (hay quien les da V); después el IV+ es continuo hasta una repisa cómoda donde se monta la reunión.
L2 (IV+, 35 m): recto hasta una fisura diagonal con buenos agarres; después, ligeramente a la derecha hasta la reunión, entre árboles y compartida con la Bego-Miguel-Kush.
L3 (IV+, 20 m): placa inclinada con mucha presa hasta la reunión situada bajo el techo. Puede empalmarse con el largo siguiente (45 m).
L4 (V+, 25 m): el paso clave. Se flanquea a la derecha hasta el extremo del techo, se sube en diagonal y se termina por una placa vertical de roca áspera y agujeros hasta la reunión de la cima de la Miranda.
Ojo: en los tres primeros largos la Bego-Miguel-Kush corre pegada a la vía; conviene fijarse bien en los parabolts que se siguen. En algún paso de IV+ los seguros quedan algo alejados.
Primera ascensión
La abrieron el 20 de agosto de 1989 Josep Sancho y Jordi Voltà. En 2009 se reequipó con parabolts, que es como se escala hoy.
Aproximación
Desde El Bruc se llega por pista a Can Jorba, algo más al oeste de Vinya Nova. Hay que usar el aparcamiento habilitado indicado en los mapas y respetar la señalización, porque estacionar junto a la masía ha tenido restricciones. De ahí sale un sendero con marcas amarillas que rodea el pie de las paredes y remonta el cauce de la canal del Joc de l'Oca. En unos 10 min se llega a un pequeño claro donde empieza la canal, con la Agulla de Can Jorba a la izquierda. La vía arranca unos metros más arriba, a la derecha de la Bego-Miguel-Kush; la Sol Solet queda más a la izquierda.
Descenso
Lo habitual es rapelar por la propia vía; el primer rápel desde la cima es en el vacío, bajo el techo. Según las reuniones que se usen se baja en dos o tres rápeles y, si se hace con cuerdas de 60 m, hay que revisar la longitud del último, porque puede quedar un par de metros que se desgrimpan. La alternativa es prolongar la jornada por la Aresta Brucs de la Agulla de Can Jorba (unos 100 m, IV/III), casi sin equipar y muy expuesta; se protege con friends pequeños y cintas. Desde la cima de la aguja se baja por una canal hasta el Joc de l'Oca, que está equipado para rapelar, y en unos 45 min se vuelve al pie de la vía.
La Miranda de Can Jorba es una gran placa inclinada de conglomerado en la cara sur de Montserrat, entre Vinya Nova y Collbató, justo a la entrada de la canal del Joc de l'Oca. Sobre ella se levanta la Agulla de Can Jorba, y desde lo alto de la Miranda se domina toda la llanura que va del Bruc hasta el mar. Mira al sur-sureste, de modo que es una pared muy agradecida en otoño e invierno y sofocante en pleno verano. Es una zona muy popular: los fines de semana y festivos conviene madrugar o contar con algo de cola. Comparten pared otras clásicas, como la Sol Solet a la izquierda, la Bego-Miguel-Kush a la derecha y la Glòria.
La vía
La Escabroni-Escapullini sube 125 m en cuatro largos, con un grado muy sostenido entre IV+ y V+ y una equipación de parabolts que da confianza. Es una placa de buena roca, compacta y con agarres, que encadena IV+ casi sin descanso, por lo que resulta una opción excelente para dar el salto a las vías de varios largos. El carácter lo pone el último largo, aéreo y obligado, que cruza bajo el gran techo amarillo. La pega es su vecina, la Bego-Miguel-Kush, que comparte los primeros seguros y se cruza varias veces con la línea.
L1 (IV+/V, 45 m): placa compacta y algo pulida por el uso. Los primeros metros son los más delicados (hay quien les da V); después el IV+ es continuo hasta una repisa cómoda donde se monta la reunión.
L2 (IV+, 35 m): recto hasta una fisura diagonal con buenos agarres; después, ligeramente a la derecha hasta la reunión, entre árboles y compartida con la Bego-Miguel-Kush.
L3 (IV+, 20 m): placa inclinada con mucha presa hasta la reunión situada bajo el techo. Puede empalmarse con el largo siguiente (45 m).
L4 (V+, 25 m): el paso clave. Se flanquea a la derecha hasta el extremo del techo, se sube en diagonal y se termina por una placa vertical de roca áspera y agujeros hasta la reunión de la cima de la Miranda.
Ojo: en los tres primeros largos la Bego-Miguel-Kush corre pegada a la vía; conviene fijarse bien en los parabolts que se siguen. En algún paso de IV+ los seguros quedan algo alejados.
Primera ascensión
La abrieron el 20 de agosto de 1989 Josep Sancho y Jordi Voltà. En 2009 se reequipó con parabolts, que es como se escala hoy.
Aproximación
Desde El Bruc se llega por pista a Can Jorba, algo más al oeste de Vinya Nova. Hay que usar el aparcamiento habilitado indicado en los mapas y respetar la señalización, porque estacionar junto a la masía ha tenido restricciones. De ahí sale un sendero con marcas amarillas que rodea el pie de las paredes y remonta el cauce de la canal del Joc de l'Oca. En unos 10 min se llega a un pequeño claro donde empieza la canal, con la Agulla de Can Jorba a la izquierda. La vía arranca unos metros más arriba, a la derecha de la Bego-Miguel-Kush; la Sol Solet queda más a la izquierda.
Descenso
Lo habitual es rapelar por la propia vía; el primer rápel desde la cima es en el vacío, bajo el techo. Según las reuniones que se usen se baja en dos o tres rápeles y, si se hace con cuerdas de 60 m, hay que revisar la longitud del último, porque puede quedar un par de metros que se desgrimpan. La alternativa es prolongar la jornada por la Aresta Brucs de la Agulla de Can Jorba (unos 100 m, IV/III), casi sin equipar y muy expuesta; se protege con friends pequeños y cintas. Desde la cima de la aguja se baja por una canal hasta el Joc de l'Oca, que está equipado para rapelar, y en unos 45 min se vuelve al pie de la vía.
Algunas fotos de la actividad:
Un abrazo a tod@s,
Jose









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