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martes, 24 de junio de 2014

Diedro Sala-Bobo (310 m, 6a (V+)) a la Paret del Barbet – Canigó

Vía: Diedro Sala-Bobo
Zona: Canigó, Pirineos Orientales (Francia)
Longitud: 310 m
Dificultad: 6a (V+)
Exposición: S2+
Orientación: Norte
Primera ascensión: 1960
Tipo de roca: Granito gris
Equipamiento: Semiequipada con pitones. Primeras reuniones con bolts; más arriba hay que montarlas
Material recomendado: 12 cintas exprés, aliens, friends medianos hasta el 2#, piolet y crampones según la fecha
Aproximación: 1 hora desde el refugio de Cortalets
Descenso: Por la cima del Canigó (30 min desde la salida de la vía) y el camino normal
Fecha actividad: 21.06.2014
Cordada: Elisa Corrochano y Jose Bermudo



Fotografía de la cara norte de la Pica del Barbet con el itinerario de la vía Sala-Bobo marcado en naranja y anotaciones de los largos
Croquis de la vía

El entorno
El Canigó (2.784 m) se alza en los Pirineos Orientales, en la Cataluña Francesa, y es un símbolo para todo el país catalán.
Es la última gran cima del Pirineo antes del Mediterráneo, y desde su cumbre se divisa el mar.
La Pica del Barbet es uno de sus picos vecinos, y esconde una cara norte vertical y salvaje de granito gris.
Al pie de la pared se extiende un circo con neveros que se mantienen hasta bien entrado el verano, donde hace pocos años aún quedaba el glaciar más oriental del Pirineo.
La base habitual es el refugio de Cortalets, al que se llega por una larga pista de 23 km desde Villerach.
La cara norte es muy fría incluso en plena ola de calor, y por la tarde se forman tormentas con facilidad.
En la víspera de Sant Joan, la cima del Canigó se llena de gente que prepara las antorchas para encender las hogueras.

La vía
La vía Sala-Bobo no sube directamente a la cima del Canigó, sino a uno de sus picos adyacentes, la Pica del Barbet, por su vertical y salvaje cara Norte. Se trata de una vía superclásica, la primera abierta en la pared, en el año 1960, donde lo más destacado son sus primeros diedros en un excelente granito gris. Las primeras reuniones han sido reequipadas con bolts, y en los largos encontraremos pitones. Más arriba el equipamiento escasea y ni siquiera encontraremos reuniones.

Como la entrada original está descompuesta, lo habitual es acceder por el primer largo de la Mauber y enlazar con la Sala-Bobo en su segundo largo. Los largos, tal como los hicimos, son estos:

Entrada (Mauber): 35 m, con un solo pitón; hay que escalar muy abierto para superar el diedro. Reunión intermedia montada.
Enlace: largo corto hasta la R1 de la Sala-Bobo, de un bolt y un pitón.
2.º largo: 50 m. Diedro que empieza fácil y aprieta arriba, con un tramo expuesto y difícil de proteger. 5 clavos y un bolt; R de dos bolts.
3.º largo: 50 m, 6a. Diedro más vertical y difícil; dos pitones muy juntos protegen el paso de 6a. Más arriba el diedro se divide en dos y se sigue el de la derecha, con pasos abiertos de adherencia. 11 pitones; R de dos bolts.
4.º largo: 30 m, IV+. Placa de buena roca con solo dos pitones, hasta una terraza con dos pitones de reunión.
5.º largo: 30 m. El más delicado: diedro húmedo de roca dudosa; se sigue a la derecha por un muro protegido con friends hasta la cueva característica. Un pitón; R antes de otro pitón muy gastado.
6.º largo: 60 m. Diagonal a la derecha por una placa difícil de proteger hasta la vira horizontal, fácil, con un pitón, que lleva a la salida original. R en un bloque.
7.º largo: 30 m, IV+. Fácil y de excelente roca, hasta pocos metros de la cima del Barbet.

Conviene llevar friends medianos hasta el 2# para proteger los tramos de roca sana entre pitones. Por encima del tercer largo el equipamiento es escaso y casi todas las reuniones hay que montarlas.

Primera ascensión
La Sala-Bobo, abierta en 1960, fue la primera vía de la pared norte del Barbet.

La Paret del Barbet vista desde una cresta con hierba y bloques, con un nevero al pie


Aproximación
Desde el refugio de Cortalets se sale hacia el circo del Barbet y, en una hora, se llega al pie de la pared. Según la época hay que atravesar neveros: nosotros llevamos crampones para superar la rimaya y alcanzar la R0, aunque al no llevar piolet tuvimos que bordear por la derecha un escalón de otra rimaya incipiente.

Descenso
La vía acaba a pocos metros de la cima del Barbet. Desde allí, en media hora se llega a la cima del Canigó y se regresa por el camino normal.

Crónica de la escalada

Una ola de calor nos envuelve este fin de semana. Las temperaturas van a superar los treinta grados y parece una buena oportunidad para intentar por segunda vez la Sala-Bobo al Barbet, en el macizo del Canigó, pues es difícil encontrar una pared más fría en todo el Pirineo Oriental. La primera vez nos confundimos de vía y nos tuvimos que bajar. Esta vez vengo con la lección aprendida y traigo una foto de hace un par de años reveladora del inicio de la vía.

Mi compañera de cuerda para todo el finde es Elisa, quien no conoce el macizo. Por mi parte, es la quinta vez que vengo, y ya he subido al Canigó cuatro veces, una caminando en verano, otra en invernal desde Marialles, otra por la cresta de Gasamir, y la última en alpinismo por el corredor Escarra-Muxart. Ya solo me queda escalando y en esquí de montaña.

Para quien no la conozca, el Canigó es una soberbia montaña de 2.784 m, ubicada enteramente en la Catalunya Francesa, y juntamente con Montserrat la más emblemática de toda Catalunya. Es la última gran cima del Pirineo antes de acabar en el Mediterráneo, y es posible divisar el mar desde su cima. Al estar aislada, durante muchos años se pensó que era la más alta de la cordillera.

Al refugio de Cortalets llegamos el viernes noche, por la larga pista de 23 km desde Villerach. El guarda del refugio, Thomas Dulach, nos recomienda solo unos crampones para acceder a pie de vía, pero mejor no meternos porque en "l'après-midi" dan tormenta. Pues entonces madrugaremos más. A las 5:15 h suena el despertador y ya a las 6:00 h iniciamos la aproximación hacia el espectacular circo del Barbet, donde no hace muchos años estaba el glaciar más oriental del Pirineo.

Circo del Barbet con prados, pinos y dos collados, al amanecerElisa con chaqueta turquesa y bastón caminando por un prado, con montañas al fondo

Al cabo de una hora llegamos a la pared. La nieve cubre gran parte del circo y un nevero remonta a los pies de vía. Se aprecia una rimaya cuya dificultad desconocemos. El ambiente impresiona. La pared es vertical. No intercambiamos palabra alguna y contribuimos al silencio abrumador que nos envuelve.

Cara norte de la Pica del Barbet con neveros y pedrera al pie y la cima iluminada de naranjaEscalador con mochila sobre el nevero al pie de la paredPared de granito grisáceo sobre un nevero con huellas

La idea, por recomendación del guarda, es entrar por el primer largo de la Mauber y enlazar con el segundo largo de la Sala-Bobo, dado que la entrada original está descompuesta. Thomas nos comenta que el largo es 5c+. Decido sacar las cuerdas y calzarme los crampones para superar la rimaya y llegar a la R0. Pero un escalón de otra rimaya incipiente me obliga, al no llevar piolet, a bordear el nevero por la derecha. Aseguro a Elisa, que va sin crampones, y continúo luego la travesía por la rimaya, en oposición entre el labio y la pared, hasta la R0.

Nevero con una persona diminuta y una rimaya al pie de la paredElisa de azul en la rimaya, entre el nevero y la pared

En el primer largo de la Mauber encuentro un solo pitón, y acabo gastando los friends medianos, con lo que monto una R intermedia a unos 35 m. El largo tiene miga y hay que escalar muy abiertos para superar el diedro.

Diedro de granito gris con una fisura y una cuerda roja tendidaEscalador pequeño en el diedro con la cuerda roja, visto desde abajoMosquetones y cintas colgados de un pitón en una fisuraElisa de azul escalando entre bloques en el diedro

Realizo otro largo más corto para llegar a la R1 de nuestra vía, que es de un bolt y un pitón.

Escalador sobre una placa de granito con hierba y cuerda rojaElisa con casco blanco en una reunión, con cuerda roja y cintasElisa escalando una rampa de pedrera sobre la paredDos mosquetones con un cordino sobre pitones en una grieta

Inicio el segundo largo, un diedro que aunque al principio no es difícil, arriba aprieta más y hay un tramo expo y difícil de proteger. Son 50 m y hay 5 clavos y un bolt. La R es de dos bolts.

Escalador pequeño sobre la pared con la cuerda roja y el cielo azul de fondoEscalador diminuto en lo alto del diedro con la cuerda rojaMaterial colgado de un pitón en una pared de granito

El tercer largo es espectacular. El diedro continúa pero ahora es más vertical y difícil. En el inicio dos pitones muy juntos nos protegen un paso de 6a. Más arriba el diedro se divide en dos y cojo el de la derecha. Los pasos son muy abiertos y estéticos y tenemos que confiar en la adherencia. Llegamos a la R, de dos bolts, después de otro tramo expo. Son 50 m y hay 11 pitones.

Escalador de rojo cargado de material en el diedro, visto desde abajoElisa sobre unos bloques con la cuerda roja y un nevero manchado de rosa al fondoEscalador en un diedro estrecho visto desde abajo, con la cuerda rojaEscalador en oposición en el diedro, con el cuerpo casi horizontalElisa en un canal junto a la reunión, con un nevero rosado detrásPitones con cintas y cordinos sobre granito con líquenes

Ahora viene una placa de IV+, de buena roca, donde solo encontraremos dos pitones. Llegamos a una terraza donde dos pitones nos sirven de reunión. Son 30 m.

Escalador lejano en la pared, con la cuerda roja y material en primer planoEscalador de rojo con casco sobre una repisa con hierba y la cuerda rojaReunión con la cuerda roja y cintas sobre granito con líquenes

El siguiente largo es el más delicado. Me encuentro ahora un diedro húmedo y de roca dudosa. Decido ir un poco a la derecha y proteger un muro con friends. Pronto llego a la cueva característica, sombría y húmeda. Monto una R antes de un pitón demacrado por el tiempo. Un pitón y 30 metros.

Escalador de rojo bajo la cueva oscura y húmeda de la víaFisura con una cuerda y una cinta amarillaElisa de turquesa cruzando una repisa herbosa con cuerdas rojas

Ahora optamos por ascender en diagonal a la derecha por una placa difícil de proteger, en busca de la vira horizontal que nos conduce a la salida original de la vía. La vira es fácil y hay un pitón. Al cabo de 60 m monto R en un bloque.

Pared con líquenes y un escalador diminuto en lo altoElisa en la pared con la cuerda roja, vista desde arribaBloque con una cinta y un cordino tensos a modo de reuniónPared de roca y cresta bajo un cielo azulVista del circo con neveros desde lo alto de la vía

Ahora ya solo queda un fácil largo de IV+ y de excelente roca, y en 30 metros los primeros rayos de sol nos saludan a pocos metros de la cima del Barbet.

Escalador de rojo asegurando en una repisa sobre la paredElisa en una gruta entre bloques, con flores rosas y neveros encimaCuerda roja subiendo hacia la salida a contraluz, con floresSelfie de Jose y Elisa sonriendo bajo un cielo azul

Hemos hecho una gran vía, en un ambiente de alta montaña y con el aroma de las clásicas. Decidimos poner la guinda a la jornada y en media hora llegamos a la cima del Canigó, donde multitud de personas preparan las antorchas que servirán para encender las hogueras la víspera de Sant Joan.

Cresta de bloques de granito con escaladores camino de la cimaGrupo de personas con mochilas junto a la cruz de la cima del CanigóLadera verde con retamas amarillas y la cresta del Canigó al fondo

Un abrazo a tod@s,
Jose

sábado, 8 de enero de 2011

Corredor Escarra-Muxart (350 m, D+ 75º M4+) al Canigó (2.784 m) – Pirineo Oriental

Vía: Corredor Escarra-Muxart
Zona: Pirineos – Canigó (Pirineo Oriental, Francia)
Longitud: 350 m
Dificultad: D+, 75º, M4+
Exposición: S2
Orientación: Este
Primera ascensión: J. Escarra, M. Muxart y P. Muxart, 22.09.1920
Tipo de roca: Granito
Equipamiento: Vía de invierno sin equipar; en las primeras reuniones hay algún pitón
Material recomendado: Doble piolet, cintas largas, 3 tornillos de hielo, friends hasta el nº 1
Aproximación: 1 h 15 min desde el refugio de Cortalets, hasta la brecha Durier
Descenso: Por la vía normal hasta el refugio de Cortalets
Fecha actividad: 08.01.2011
Cordada: Toni Torredemer y Jose Bermudo

Conservo un gran recuerdo de esta actividad con Toni. Si subir a una de nuestras más amadas montañas catalanas es ya de por sí un regalo, hacerlo por una de sus vías más clásicas no tiene precio. La vía fue escalada por primera vez el 22 de septiembre de 1920 por J. Escarra y M. y P. Muxart. Actualmente se escala casi exclusivamente en invierno, pues en verano supongo que la roca debe de estar demasiado suelta y rota.

El coche en la pista helada de Cortalets

Croquis del Corredor Escarra-Muxart al Canigó, con los largos y la brecha Durier
Croquis de Laura (blog BenvingutsalParadís)

El entorno
El Canigó (2.784 m) es la gran montaña emblemática de los Pirineos Orientales y de la cultura catalana. El refugio de Cortalets, en su vertiente norte, es el punto de partida habitual para sus itinerarios de invierno, y la brecha Durier marca el acceso a su cresta final.

La vía
Es un corredor de nieve y hielo de unos 350 m, con tramos de 70-75º. Las principales dificultades se concentran en los primeros largos: el tercero tiene una zona de mixto bastante vertical, y el cuarto es un diedro-chimenea de casi 60 m, a 70º y con pasos de mixto en IV+, de difícil protección y con poco hielo sobre granito liso. Después, el espolón nevado del quinto largo es delicado pero muy estético, y los siguientes son campas de nieve con algunos resaltes hasta la brecha, a un paso de la cima.

Ojo: los primeros largos exigen buenas condiciones de hielo y nieve; en el largo clave la protección es escasa.

Aproximación
Desde el refugio de Cortalets, en dirección a la brecha Durier, unos 75 minutos de marcha cómoda. Antes de la brecha se ve ya la ruta.

Descenso
Por la vía normal, de vuelta al refugio de Cortalets.

Algunas fotos de la actividad:

Después de una larga aproximación el viernes en coche por la pista de Cortalets, con el ansia de llevar el vehículo lo más cerca posible del refugio, conseguimos que suba por un tramo que, aunque no lo parece, está helado. Una vez arriba, me pregunto cómo bajaremos el coche cuando acabemos la actividad. El refugio está cerrado, pero nos metemos en la zona libre a preparar la cena.

El coche aparcado junto al refugio de Cortalets, en invierno

Ambiente invernal en los alrededores del refugio de Cortalets

Al día siguiente toca madrugar, y después de almorzar iniciamos la aproximación hacia la brecha Durier, de alrededor de una hora y bastante cómoda. Antes de la brecha vemos la ruta, que parece en excelentes condiciones, y ya en el primer largo comprobamos cómo los piolets entran a muerte.

Primer largo del corredor, con buena nieve y hielo

Las principales dificultades están sobre todo en los primeros largos, tramos de entre 70 y 75º, con especial mención al cuarto largo, donde hay que resolver unos pasos de mixto en IV+. El segundo largo sale bien, pero en el tercero Toni llega a una zona de mixto bastante vertical y, después de mirárselo con calma, la supera. Llega entonces la guinda: el cuarto largo, un diedro-chimenea de casi 60 m de 70º y IV+ en roca, de difícil protección y con hielo escaso. Voy subiendo en tracción de piolets hasta que el hielo casi desaparece y casi hay que ir "gancheando" para no cargarse lo poco que queda. Además, la roca es granito liso y apenas hay fisuras en el tramo clave: toca echarle morro y subo unos cuantos metros sin poder colocar nada hasta llegar a una reunión de un pitón que refuerzo.

Toni escalando uno de los primeros largos del corredorLargo de mixto y hielo en el corredor Escarra-Muxart

El siguiente largo también es delicado, pero muy estético, remontando un espolón nevado. Consigo hacer una foto a Toni desde la reunión.

Toni remontando el espolón nevado desde la reuniónVista del espolón nevado y del corredor desde la reunión

Los siguientes largos son campas de nieve con algunos resaltes, y progresamos algo más rápido. Llegamos a la brecha un poco tarde, pero a la cima solo queda un momento.

Campas de nieve con resaltes en la parte alta del corredorLlegada a la brecha Durier, junto a la cima del Canigó

Contemplar el Mediterráneo desde aquí arriba en pleno invierno es una sensación indescriptible. Tras un rato de éxtasis, comenzamos a descender por la vía normal en dirección al refugio de Cortalets.

Cresta de la cima del Canigó con nieve en inviernoDescenso por la vía normal hacia el refugio de Cortalets

Todavía nos queda empaquetar todo y volver en coche por la larga pista, y luego dos horitas más hasta Barcelona. Una vez en el coche me doy cuenta del error de haberlo subido hasta ahí el día antes: a estas horas de la tarde la pista vuelve a estar totalmente helada y bajar por ahí ni se me ocurre.



Volvemos al refugio; de cena tendremos las miserables sobras del día, y de desayuno nada, por supuesto.

Refugio de Cortalets de noche tras la ascensión

Al día siguiente comienza nuestra pequeña epopeya para bajar, y no se nos ocurre otra cosa que montar una reunión en un árbol y ayudar a bajar el coche con una cuerda dinámica. Yo, por si acaso, me pongo el casco, mientras unos franceses nos ayudan con más cabos al coche.

Montaje de una reunión en un árbol para descolgar el coche con cuerda dinámica

Descendiendo el coche por la pista helada con ayuda de varios cabosCoche ya en la parte transitable de la pista

Finalmente llegamos a la pista transitable y tomamos rumbo a casa, felices de lo realizado el fin de semana.

Un abrazo a tod@s,
  Jose