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lunes, 14 de octubre de 2013

Casas-Chani (310 m, V+/A1) al Serrat del Moro – Montserrat

Zona: Montserrat (Serrat del Moro)
Longitud: 310 m
Dificultad: V+/A1
Exposición: S2+
Orientación: Este
Primera ascensión: Francesc Casas y Joan Álvarez «Chani», en enero de 1972
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Dos primeros largos equipados con parabolts; el resto, poco equipado con buriles viejos, algún pitón y alguna falca. Reuniones de buriles, alguna con un espit añadido
Material recomendado: 15 cintas, friends medianos hasta el Camalot #3, semáforo de aliens, juego de fisureros, 1 plaqueta recuperable y estribo. Clavos prescindibles
Aproximación: 20 minutos desde el parking de Santa Cecília
Descenso: A pie y con dos rápeles hasta la canal de Sant Jeroni, como en la Mas-Brullet
Fecha actividad: 12.10.2013
Cordada: Juan Lazo y Jose Bermudo

Pared este del Serrat del Moro, en Montserrat, por donde sube la vía Casas-Chani

Croquis de lacordadacentenaria



El entorno
El Serrat del Moro es una de las grandes paredes de la vertiente norte de Montserrat, justo encima del monasterio de Santa Cecília. Su cara este, de unos 300 m, es terreno de fisuras y diedros, y tiene una de las aproximaciones más cortas del macizo para una pared de este tamaño.

La vía
Incluida en el famoso libro de Antonio García Picazo, «Ascensiones de Leyenda», la vía Casas-Chani es la segunda clásica del Serrat del Moro, después de la Mas-Brullet. Es otra vía de fisuras, diedros, algunas placas, quizás no tan espectacular, pero que vale mucho la pena escalar. La dificultad es parecida o incluso algo superior, y el equipamiento es mucho más austero y escaso. Solo los dos primeros largos, que se derrumbaron hace 10 años, están equipados con parabolts, al igual que las reuniones 1 y 2. El resto de la vía está muy poco equipada, y lo que se encuentra son buriles muy viejos, algún pitón y alguna falca de poco fiar. O sea, un buen lote de friends resulta imprescindible.

Ojo: a partir del tercer largo hay tramos casi limpios, con pasos obligados sobre buriles muy viejos; en el quinto largo se mueven una laja y el taco de madera que la sujeta. La salida original es una chimenea de offwidth sin ningún seguro: nosotros la evitamos saliendo por los dos últimos largos de la Mas-Brullet.

Primera ascensión
La abrieron Francesc Casas y Joan Álvarez «Chani» en enero de 1972. Los dos primeros largos originales desaparecieron en el desprendimiento de 2004 y se rehicieron después con parabolts.

Aproximación y descenso
Desde el aparcamiento de Santa Cecília se sigue el camí de l'Arrel en dirección al monasterio hasta el sendero que sube al pie de la pared. La vía empieza unos 30 m a la izquierda de la Mas-Brullet, en un pie de vía despejado de arbustos. Unos 20 minutos.
El descenso es el mismo que el de la Mas-Brullet: desde la cima se sube hasta terreno llano, se toma un sendero que baja y dos rápeles dejan en la canal de Sant Jeroni. Lo explico con más detalle en la entrada de la Mas-Brullet.

Crónica de la actividad
Antes de decidirme a hacer la vía, convencí a mi inseparable compañero Juan Lazo para venir. Él había leído en Internet que los pasos eran obligados y que algún 6a era de difícil protección. La verdad es que en toda la vía hemos encontrado que se puede proteger bien, aunque hay que tener bastante experiencia en la colocación de seguros, venir con el V+ bien consolidado, y con un buen coco para acometer largos prácticamente libres de seguros.

A las 9:50 empezamos la vía después de una corta aproximación. Esta se encuentra a unos 30 m a la izquierda de la Mas-Brullet, y el pie de vía está despejado de arbustos.

L1: Así que le doy al primer largo. Este se encuentra semiequipado con 4 parabolts y discurre por dos diedros que se pueden proteger. La reunión se encuentra a 40 m, y el grado es de V con un paso de V+. Largo muy bonito.

Primer largo de la vía Casas-Chani al Serrat del Moro: diedros de V con parabolts

Escalando los diedros del primer largo de la Casas-Chani, en Montserrat

L2: El segundo largo es también muy bonito, y discurre por otro diedro, por el que hay que subir primero en placa y luego en oposición con V/V+. A unos 15 m se sube en artificial A1e (en libre es 7a) y luego en IV+ para llegar a la R. La R está también a 40 m y el largo está perfectamente equipado con parabolts.



Tramo de artificial A1e del segundo largo de la Casas-Chani

Llegando a la segunda reunión de la Casas-Chani, en el Serrat del Moro

A partir de aquí empieza la aventura.

L3: se inicia por un diedro con placa a la derecha, en 6a, o A0 en 2 buriles. Empotrando un poco la espalda se sube bien. Luego en V hasta llegar a un pitón y a los 15 metros se llega a la R, que es de 2 buriles y un espit.

Tercer largo de la vía Casas-Chani al Serrat del Moro: diedro con placa a la derecha

Paso de 6a o A0 sobre buriles en el tercer largo de la Casas-Chani

Reunión del tercer largo de la Casas-Chani: dos buriles y un espit

L4: este largo es muy fácil, pero hay que ir con cuidado. Se realiza travesía a la derecha en II durante unos 15 m, con una R intermedia, y después arriba por terreno un poco delicado en IV, pero sin muchos problemas. La R es también de 2 buriles y un espit.

Cuarto largo de la vía Casas-Chani al Serrat del Moro: travesía fácil a la derecha

L5: es quizás el largo más bonito del día, ¡y me ha tocado a mí!... Hay que escalar la fisura evidente y algo desplomada que tenemos un poco a la izquierda. Antes hay un buril en buenas condiciones. Enseguida, una vez me meto en la fisura, los pasos son atléticos, V o más, pero con buena ganda. La fisura, espectacular. Llego a un taco de madera, empotrado en la fisura con una laja grande. Al coger la laja, se mueve... ¡y el taco también! Con sumo cuidado, pongo un Camalot grande, y sigo. Ahora otro taco de madera, este en buenas condiciones, y después se sale a izquierda. A continuación, una R intermedia de dos buriles, y una placa superfina... bufff... la placa está protegida con buriles del año catapum, con pasos obligados (¿V+?)... Al final, con cierto acojone hago toda la travesía y arriba encuentro la R de tres buriles a unos 35 m. Salvado.

Quinto largo de la vía Casas-Chani al Serrat del Moro: fisura desplomada

Escalando la fisura atlética del quinto largo de la Casas-Chani

Placa fina con buriles viejos en el quinto largo de la Casas-Chani

Reunión de tres buriles tras el quinto largo de la Casas-Chani

L6: otro largo cinco estrellas. Juan encara una fisura perfecta de V/V+, muy vertical y equipada únicamente con un cordino roñoso en un puente de roca, que es mejor no usar. La salida de la fisura es lo más duro del largo, y diría que de toda la vía, con un paso de V+ o 6a, que se puede proteger con un Camalot #1. Después a la izquierda en V por placas, con tres pitones. La R de tres buriles a unos 35 m.

Sexto largo de la vía Casas-Chani al Serrat del Moro: fisura vertical de V/V+

Escalando la fisura del sexto largo de la Casas-Chani, en el Serrat del Moro

Placas con pitones en la parte alta del sexto largo de la Casas-Chani

L7: el que se suponía era el largo más duro, al final no lo fue tanto. Aun así, hay que salir de la R a buscar un par de míseros buriles, o escalar la placa en 6b. Otro buril algo más lejos permite enlazar con una aérea travesía, y encarar un diedro difícil. El inicio del diedro está protegido con un clavo que solo está metido 3 o 4 cm, y luego viene un 6a. O sea que sin pensarlo pongo un fisurero a caldo, y en A0 hago el paso, hasta llegar a otro pitón de mayor confianza. Luego se sale del diedro a la derecha a buscar por terreno bastante descompuesto en IV la reunión en un árbol. Son unos 30 m.

Séptimo largo de la vía Casas-Chani al Serrat del Moro: salida de la reunión hacia los buriles

Travesía aérea del séptimo largo de la Casas-Chani, en el Serrat del Moro

Diedro difícil del séptimo largo de la Casas-Chani

Reunión en un árbol tras el séptimo largo de la Casas-Chani

L8: este largo, que abre Juan, discurre todo en diedro en IV+/V, y solo hay un clavo en 35 m, aunque se puede proteger bien con friends. La R se monta en un árbol.

Octavo largo de la vía Casas-Chani al Serrat del Moro: diedro de IV+/V casi limpio

L9: al final decidimos salir por la Mas-Brullet. La chimenea de offwidth que vemos delante no tiene buen aspecto. Debe ser 6a obligado y no hay ningún seguro, así que salimos en travesía fácil a la derecha a buscar la penúltima R de la otra vía, de 2 parabolts. Son unos 20 m de II.

Travesía fácil hacia la vía Mas-Brullet, en lo alto del Serrat del Moro

Penúltima reunión de la Mas-Brullet, por donde salimos de la Casas-Chani

L10: último largo, de IV, precioso, con un ambiente insuperable siguiendo el filo de un espolón, y toda la cara N a nuestros pies. La R en la cima a unos 20 m.

Último largo por el filo del espolón, con la cara norte de Montserrat a los pies

Son las 15:50 h. Hemos hecho la vía en 5 horas y media. Fabuloso. Rápidos y sin contratiempos. ¡Gracias, Juan, por dejarte encamelar tan fácilmente! Jaja...

En la cima del Serrat del Moro tras escalar la vía Casas-Chani

Foto de cima en el Serrat del Moro, en Montserrat

Para bajar podéis mirar la explicación que tengo en la entrada de la Mas-Brullet. Vale la pena estudiar la bajada y hacerla de día.

Un abrazo a tod@s,
Jose

lunes, 17 de junio de 2013

Mas-Brullet (295 m, 6c/V+/A1) al Serrat del Moro – Montserrat

Vía: Mas-Brullet al Serrat del Moro
Zona: Montserrat (Santa Cecilia)
Longitud: 295 m (10 largos)
Dificultad: 6c o V+/A1
Exposición: Media; vía clásica de ambiente yosemítico
Orientación: Noreste
Primera ascensión: Jaume Mas y Josep Maria Brullet (GEDE), 2 y 3 de noviembre de 1960
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Semiequipada con falcas, pitones, buriles y algún espit; reuniones rapelables con parabolts
Material recomendado: 16 cintas, friends medianos hasta el Camalot nº 3 (mejor dos), semáforo de aliens, juego de fisureros y un estribo
Aproximación: 20 minutos desde el parking de Santa Cecilia
Fecha actividad: 17.06.2013
Cordada: Moira Pereyra y Jose Bermudo


El entorno
El Serrat del Moro es una de las grandes paredes de Montserrat, a la que se llega desde el parking de Santa Cecilia en unos 20 minutos. Su cara noreste ofrece líneas rectas y fisuras largas, de ambiente casi yosemítico, sobre conglomerado de buena calidad.

La vía
La Mas-Brullet sube en 10 largos por fisuras, diedros, chimeneas y placas, con un equipamiento de época en el que aparecen falcas, pitones y buriles. El primer largo, una fisura de semiempotramiento de unos 30 m, es contundente y funciona como criba inicial. Los largos 7 y 9 son los más difíciles de los que quedan: el 7 es una fisura perfecta con un desplome, y el 9, extraplomado y muy ancho, se hace en artificial. Es una de las grandes clásicas del macizo.

Ojo: muchos seguros son antiguos y están desgastados, con cordinos en mal estado en las falcas y en algunos pitones. Conviene revisar cada uno antes de confiar en él y llevar dos Camalot nº 3 para el primer largo.

Primera ascensión
La vía fue abierta el 2 y 3 de noviembre de 1960 por Jaume Mas y Josep Maria Brullet, miembros del GEDE.

Aproximación y descenso
Desde el parking de Santa Cecilia se llega en unos 20 minutos al pie de vía. El descenso se hace con dos rápeles de 50 y 45 m que bajan directos a la canal de Sant Jeroni.

Crónica de la actividad:

Pared del Serrat del Moro con la línea de la vía Mas-Brullet

Resulta difícil pensar que se pueda encontrar una vía como la Mas-Brullet en Montserrat. De corte absolutamente clásico y de una lógica aplastante, la vía surca la pared del Serrat del Moro en 10 largos sin desperdicio, en un ambiente yosemítico y de geometrías rectilíneas. Nos encontramos con todo tipo de fisuras larguísimas, diedros, empotramientos, bavaresas, chimeneas, placas… Todo ello aderezado con un equipamiento de época, donde las falcas hacen acto de presencia y nos recuerdan con qué medios se enfrentaban nuestros predecesores. Si a todo ello le sumamos un primer largo contundente y sin respiro, que supone una auténtica criba inicial para las cordadas que se acercan, tenemos todos los ingredientes para convertirla en lo que ya es: una de las grandes clásicas del macizo.

Porque, como dice el dicho montserratino que comenta Antonio García Picazo en su bellísimo libro Montserrat. Ascensiones de leyenda, «Qui la Mas no ha escalat, no ha estat a Montserrat», y aunque pueda resultar exagerado, bien es cierto que al acabarla notamos una satisfacción que pocas veces se repite.

Y es que va a ser mi tercer intento, después de un primero fallido debido a una cordada que encontramos delante y que nos retrasó en exceso, y un segundo con retirada por la lluvia. En ambos casos rapelamos de la R2, y por esa época iba bastante flojo y no abrí ninguno de los largos.

Esta vez la meteo pinta excelente, ya tengo más experiencia y encima… he convencido a mi amiga Moira para apuntarse. Hace muchos años que nos conocemos, ¿y qué mejor compañer@ para intentarlo?

Así que ya a las 9:00 h estamos a pie de vía.

L1: el recuerdo que tengo del primer largo hace aflorar algo de dudas, más si cabe porque esta vez me toca abrirlo. Y es que la vía empieza de forma salvaje con esta fisura de semiempotramiento de 30 m, y no hay calentamiento que valga; hay que ponerlo todo desde el principio. Poco a poco voy subiendo. La primera falca está a unos 7 metros. La fisura se puede ir protegiendo bien con el Camalot nº 3, y por eso me he traído hoy dos. La roca está bastante pulida y hay que ir con cuidado, a ratos empotrando pierna, otros en oposición. Subo absolutamente concentrado, porque no sé si los cordinos de las falcas aguantarían una caída. Al final se llega a una reunión de buriles que es mejor dejar, y se sube en chimenea fácil de IV+ hasta la reunión buena. En total 40 m, V+/6a, con 4 falcas, un taco de hierro y un pitón.

Escalador en la fisura de semiempotramiento del primer largoEscalador protegiendo la fisura del primer largo

Escalador en la fisura del primer largoEscalador en el primer largo de la Mas-Brullet

Escalador en la chimenea final del primer largo

Escalador llegando a la reunión del primer largo

L2: este le toca a Moi. Está prácticamente desequipado y ronda el V+/6a. Empieza con una bavaresa vertical fácilmente protegible hasta llegar a un árbol. Luego una salida difícil donde un friend abandonado nos ayudará. Le sigue un diedro también equipable hasta llegar a un paso difícil protegido con 2 pitones muy juntos. A la izquierda está la R2. Unos 30 m, V+/6a, un friend antiguo y un pitón. ¡Cómo ha disfrutado Moira!

Escaladora en la bavaresa del segundo largoEscaladora en el diedro del segundo largo

Escaladora en el segundo largo de la Mas-Brullet

Escaladora llegando a la segunda reunión

L3: es mi turno. Empiezo con una travesía a la derecha en placa protegida con 2 espits y un clavo. Es 6b pero se puede hacer en A0, así que no me lo pienso… jaja. Luego tira recto por terreno selvático durante unos 7 metros hasta alcanzar un diedro perfecto de V grado, al que hay que llegar por terreno delicado y roto. Una vez en el diedro la progresión es excelente, y la técnica de bavaresa y oposición se impone. Aunque está limpio se puede proteger bien. Al acabar se sale a la izquierda para llegar a la reunión. Unos 40 m, V, 2 espits y un clavo.

Escalador en la travesía en placa del tercer largoEscalador en el diedro del tercer largo

Escalador en el diedro perfecto del tercer largoEscalador en el tramo selvático del tercer largo

L4: es un largo de trámite que sale a la derecha en IV+ durante unos 6 metros, y luego hay que caminar con cuidado hacia el árbol que se ve a unos 30 m a la derecha, donde se monta la reunión. 1 espit en el largo, al final del mismo.

Escaladora en el cuarto largo, de trámiteEscaladora caminando hacia el árbol de la reunión

Escaladora en la reunión del árbol

L5: este también lo abre Moira. Observo los movimientos de mi compañera en la reunión, y aunque ella se lo toma con calma y hace calor… ¡qué bien se está a la sombra del árbol, en esta espléndida pared! Pues eso, hay que subir recto en busca del diedro que está más a la izquierda, se chapa una sabina, y se entra al diedro por la entrada que hay a la izquierda. Luego no hay más que seguir la fisura, que es bastante vertical. Este largo es uno de los más bonitos y también se puede proteger bien. La reunión está a la derecha nada más salir del diedro. 25 m, V+, 3 pitones y un fisurero abandonado.

Escaladora entrando en el diedro del quinto largoEscaladora en el diedro del quinto largo

Escaladora en la fisura vertical del quinto largoEscaladora llegando a la reunión del quinto largo

L6: mi turno. Ya vamos viendo el final de la fiesta, y se pueden divisar los largos 7 y 9, los dos más difíciles que quedan, que en la reseña que adjunto son realmente el 6 y el 8, pues creo que es mejor partir el 5 que se indica en el croquis. Así que allá voy: me monto en un arbolito que está a la derecha de la reunión, pongo un alien arriba y me monto en la repisa. Ahora ya solo es III hacia arriba con tendencia a la izquierda. La reunión consta de un solo parabolt, que se puede reforzar con un Camalot grande. 25 m, V+, sin seguros.

Escalador en el sexto largo con la pared al fondo

Escalador en el tramo de III del sexto largo

Escaladora en la reunión del sexto largo

L7: vaya largo. Desde la reunión impresiona. Moira tiene alguna duda, pero cuando le digo que no tengo problema en abrirlo, no se deja robar el que le toca… ¡menuda tozuda es! Una fisura perfecta que raya todo el largo y no se ve ningún seguro. Moi dice que parece que estemos en Yosemite. Así que sale armada hasta los dientes, y pronto llega a la fisura, que protege con un Camalot nº 3, pero pronto desploma y el otro nº 3 que hemos traído es demasiado pequeño… pero… «¡un espit arriba, aha!», grita Moira. Chapa y en bavaresa atlética vence el desplome. Ahora la fisura tumba menos y una serie de falcas ayudan en la progresión. Se llega a la reunión nada más salir de la fisura. De segundo disfruto como nunca. 35 m, V+, 3 falcas y un espit.

Escaladora en la fisura perfecta del séptimo largoEscaladora en la fisura del séptimo largo

Escaladora venciendo el desplome del séptimo largoEscaladora en la parte alta de la fisura del séptimo largo

Escaladora llegando a la reunión del séptimo largo

L8: largo de trámite para llegar al pie de la fisura del penúltimo largo. Se sube con tendencia a la izquierda. Encuentro un pitón con el cordino hecho migas, así que lo corto con mi navaja y consigo chaparlo estrangulando un minifisurero. Luego anudo una sabina y ya encuentro la reunión. Unos 20 m, IV, 1 pitón.

Escalador en el octavo largo, de trámite

L9: la guinda del pastel. Otra fisura larguísima, muy ancha y extraplomada. Este largo hace días que me lo he guardado para mí, y como no tengo el grado para sacarlo en libre (le dan 6c), estoy bastante mentalizado para abrirlo en artificial a través de los seguros de época que barren el largo. Algunos están muy desgastados y oxidados, en especial un buril cuya chapa está a punto de romperse y un pitón que se mueve solo mirarlo. Pero poco a poco voy subiendo con el estribo, y con alguna salida en libre que te pone a tono, más con los metros que llevamos encima y porque no quiero poner a prueba ningún seguro. A mitad del largo, 2 falcas muy juntas asoman entre un mar de cordinos deshilachados, así que, sin pensarlo demasiado y con el ambiente extraplomado que se vive, le meto 1 friend atómico a la fisura y a base de estribo llego a un «seguro» más «seguro»… jeje. Luego la fisura acaba y en libre se flanquea a la izquierda de forma espectacular, para llegar a la reunión más cómoda de toda la vía. 40 m, Ae/A1.

Escalador en la fisura extraplomada del noveno largo

Escalador con estribo en el noveno largo

Escalador en el artificial del noveno largoEscalador en la fisura ancha del noveno largo

Escaladora subiendo por el noveno largoEscaladora en el noveno largo

Escalador llegando a la reunión del noveno largo

L10: ¡esto se acaba! Se sube recto a buscar un espit, y luego en placa, bastantes metros sin poder proteger (da un poco de cague), se llega a la cima. 35 m, IV, 1 espit.

Escalador en el último largo, en placaEscalador en la placa final de la vía

Escaladora llegando a la cima del Serrat del Moro

¡Hemos acabado! ¡Qué felices estamos! Quién hubiese pensado hace 8 años que Moi y yo haríamos esta vía. No nos lo habríamos creído… Ahora, a soñar nuevos retos.

Cordada en la cima del Serrat del Moro

Un abrazo a tod@s,
   Jose