Zona: Montserrat - Gorros
Longitud: 130 m
Dificultad: MD-, V+ (obligado V)
Exposición: S1+
Orientación: Noreste
Primera ascensión: Agustí Cardona y Carles Barés, mayo de 1992
Equipamiento: Parabolts pintados de verde (reequipada en 2009) y reuniones para rapelar
Material recomendado: 15 cintas exprés
Fecha actividad: 05.07.2016
Cordada: Jose Bermudo y Montse Mir
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| Croquis del blog de Joan Asín |
Crónica de la escalada
La primera tarde que tengo este año para escalar en verano la aprovecho para ir con Montse a Montserrat. La vía escogida es la Ignasi Jorba, en la Magdalena Superior de Gorros. Nos ha encantado. Excepto los primeros metros, la roca es de escándalo, y los largos tercero y cuarto son verticales y de buenísima presa. Para disfrutar. Esta vez es Montse quien me regala su primera crónica.
"Como diría mi compañero de cordada Jose, “hoy vamos a hacer una vía Love Climbing”. Relativamente corta y de grado asequible, aunque para escaladores muy principiantes como yo tenía alguna panza poco divertida. La vía se inicia con una dificultad baja en sus dos primeros largos y va aumentando a medida que gana altura; los dos últimos son de un disfrute exquisito.
El primer largo es fácil; la única dificultad es la que acompaña a cualquier vía larga de Montserrat: al ser de tercer y cuarto grado, el número de chapas es relativamente poco para mi gusto… El primer largo tiene 50 m y 4 chapas, con lo que mejor no resbalar. La buena noticia es que, aunque las chapas sean verdes y requieran una gran agudeza visual, están. No hagáis como yo, que no las veía y pensaba que no estaban…
Empezamos con falta de actitud, ya que solo teníamos unas horas de la tarde de un martes para hacerla y preveíamos que, aunque fuese verano y hubiera más horas de luz, podíamos tener cualquier dificultad y se nos podía hacer de noche… Por eso cogimos el funicular de Sant Joan en el Monasterio, que nos deja al lado del camino de Sant Jeroni. A la altura de la canal que separa la Magdalena Superior y la Gorra Frígia la cogemos y llegamos hasta el pie de vía, donde encontraremos una chapa verde que nos indica el inicio.
Antes podemos disfrutar de las vistas y de la foto más famosa de Montserrat, jugando a adivinar qué es el Elefant, la Momia o la Panxa del Bisbe, por ejemplo.
L1 (IV, 50 m): Donde encontremos el parabolt verde a nuestra altura. La vía sigue recta con un poco de tendencia a la izquierda; el segundo parabolt se ve desde el inicio. Encontramos un labio donde hay una reunión; no busquéis en medio, que no hay nada. Continuamos ascendiendo y encontraremos dos parabolts más en una placa bastante más inclinada que la primera, y a unos 50 m la primera reunión.

L2 (IV, 30 m): Seguimos ascendiendo, cada vez con un poco más de inclinación. Aunque es fácil, este largo también tiene pocos seguros. Su longitud es de 30 m.

L3 (V+, 25 m): Este es el punto donde empezamos a escalar de verdad. La cosa se pone vertical: largo mantenido, con mucho canto, buenas manos y mejores pies; los parabolts indican claramente por dónde discurre la vía. En este tramo hay más de 13 parabolts. Que no os pase como a nosotros, que nos fiamos de lo que marcaban otras reseñas y Jose tuvo que ir haciendo inventos con bagas y mosquetones, cuerdas y recuperando cintas porque nos quedábamos sin y no se veía la reunión por ninguna parte. Y yo, la mar de tranquila, sin casi enterarme de nada… ¡Qué bueno es ir con alguien en quien tienes confianza ciega!
Para llegar a la reunión hay que travesear a la izquierda… hay una pequeña repisita natural (por llamarlo de alguna forma graciosa…) donde puedes ir poniendo los pies hasta llegar a la reunión; todo bastante aéreo y no apto para miedicas como yo, a quien empezaron a sudar las manos, y lo pasé bastante divertido. Lo bueno es que la reunión es comodísima y está a la sombra de un arbolito. El largo tiene un total de 25 m.


L4 (V, 25 m): Último apretoncito. Para salir de la reunión aprovechamos la fisura de la izquierda y, en cuanto pudimos, fuimos más a la placa de la derecha, donde se encuentra el parabolt. La parte izquierda es más cómoda y tienes un poco de tendencia a quedarte a vivir allí… Este largo también está bastante asegurado. Hay un pasito complicado al llegar a una pequeña panza; Jose me tranquilizó diciendo que en la parte superior había buenas manos, y tenía toda la razón: había algo, no sé si llegaba a la categoría de bueno; el problema es que cuando no me veo dónde tengo que poner los pinreles me estreso un pelín, ji ji (risa nerviosa…). Requiere un poco de equilibrio.
Una vez pasas ese punto crítico encontramos unos pedrolos como patatas, ¡maravillosos! ¡Qué gusto, madre mía! Llegas a la cima con un gusto impresionante. El largo es de 25 m.



Descenso: A unos 45º de la última reunión, en dirección Este, encontramos el rapel. Para bajar tuvimos que hacer dos rapeles; el primero te deja en un patio con arbolitos que te cubrían del viento y del poco sol que nos quedaba.
Una vez llegas a este punto, el segundo rapel está a la izquierda, debajo de un anclaje oxidadísimo, que da una grima impresionante, y que si no te acercas bien no verás. A la izquierda hay otro rapel, pero por lo visto este no era; seguramente, si bajas por allí luego tengas que ir meneándote por la pared hasta encontrar un punto donde poder bajar, rollo péndulo. Nosotros tuvimos la gran suerte de que había un caminante en la aguja de enfrente y, antes de tirar la cuerda, nos indicó que por ahí no era y dónde estaba el rapel bueno. ¡Gracias, caminante! Si nos volvemos a encontrar, recuerda que te invito a una beer encantada."
La vía
Itinerario clásico de cuatro largos (50 + 30 + 25 + 25 m) por la cara noreste de la aguja, con grado obligado de V y el V+ en el tercer largo. Arranca por una placa tumbada de III-IV y se va verticalizando hasta los dos largos finales, que son los mejores. Los largos ya están bien explicados en la crónica.
Ojo: los parabolts pintados de verde se camuflan con la roca y en los largos fáciles hay pocos; en el tercero hay más de 13, así que conviene llevar alguna cinta de más.
Aproximación
Desde el monasterio se sube con el funicular de Sant Joan hasta el Pla de les Taràntules (971 m); a pie, por el camino de Sant Miquel, son unas 1 h 15 min. Desde allí se sigue el camino ancho hacia Sant Jeroni y, en pocos minutos y sin apenas desnivel, se pasa por la base de los Gorros. A la altura de la canal entre la Magdalena Superior y la Gorra Frígia se remonta la ladera rocosa hasta el pie de la vía, marcado por un parabolt verde.
Descenso
Desde la reunión de cima se baja rapelando por la vertiente este, en dos rápeles (alguno de hasta unos 35 m). El segundo anclaje queda a la izquierda, bajo una reunión muy oxidada, y cuesta verlo si no te acercas. Después, de vuelta al camino y al funicular.
Un abrazo a tod@s,
Jose